El origen. El festejo se realiza todos los 12 de diciembre por la coincidencia con el nombre de la hinchada (12/12) y comenzó justamente en 2012. Desde 2014, y por los disturbios que se produjeron los dos primeros años en el Obelisco y en otros puntos de la Ciudad, se decidió abrir las puertas del estadio para que los fanáticos puedan reunirse allí.