Qué pasó. Tuvo que esperar 339 días para gritar un gol. Las lesiones lo marginaron del Mundial y de su mejor nivel. Tanto fue así que perdió su lugar en el equipo titular. Pero esta noche fue su noche. Fue la noche de Darío Benedetto. El 9 de Boca anotó los dos goles en la victoria ante Palmeiras y vivió un partido que estaba esperando hace mucho.








