Qué pasó. Recién cuando en el minuto 95 Cristian Pavón gritó e hizo gritar fuerte en forma de desahogo, Boca supo que estaba en la semifinal de la Copa Libertadores. Ese 1 a 1 selló una serie difícil, cerrada y muy sufrida. Había empezado perdiendo con gol de Sassá a los 12 minutos del complemento y luego, como en el primer tiempo, resistió el embate de Cruzeiro. Incluso cuando Dedé fue (nuevamente) expulsado.









