Iban apenas 9 minutos del partido entre Colombia y Venezuela cuando todos se agarraron la cabeza. Santiago Arias había ido al piso a disputar una pelota ante Darwin Machís y se llevó la parte fea: una grave lesión ósea a confirmar.
Iban apenas 9 minutos del partido entre Colombia y Venezuela cuando todos se agarraron la cabeza. Santiago Arias había ido al piso a disputar una pelota ante Darwin Machís y se llevó la parte fea: una grave lesión ósea a confirmar.
En el primer momento, el árbitro Guillermo Guerrero expulsó al delantero venezolano, pero tras revisar el VAR, anuló con justicia la sanción. Se había tratado de una jugada desafortunada que le costó muy cara al lateral de Bayer Leverkusen.