Qué pasó. Encontré algunos parecidos entre lo que fueron las semanas previas al comienzo de la Copa del Mundo de México 1986 que ganó Argentina y este Mundial en Rusia que comienza mañana. Soñemos juntos.

  • Dudas en el equipo y el DT: en aquel entonces, Carlos Salvador Bilardo era muy criticado por su revolución táctica y un recordado empate frente a Perú, con gol de Gareca, posibilitó la clasificación en el último suspiro. Hoy en día, tanto Sampaoli como el equipo (menos Messi) dejan dudas en la consideración de la gente. A esta Selección, también le costó mucho llegar a la Copa del Mundo: fue gracias a un triunfo 3-1 en la altura de Quito frente a Ecuador.
  • Gobierno al mando: tanto hoy en día como en aquel entonces, estaba al frente del país un gobierno no peronista. Raúl Alfonsín, por la UCR, presidió el país entre el 83' (vuelta de la democracia) y el 89'. Mauricio Macri, de la alianza Cambiemos, asumió la presidencia en diciembre de 2015 y continuará con su mandato hasta, al menos, fines de 2019. 
  • Votación de una ley histórica: en agosto del 86' se debatió por primera vez la ley de divorcio vincular, que saldría un año después. Hoy en día, la ley de aborto legal, seguro y gratuito es un debate nacional. El jueves, la Cámara aprobó la media sanción y la ley se seguirá debatiendo en septiembre, en el Senado. 
  • El as de espadas: Diego Armando Maradona fue líder y estrella total del Mundial de México 86'. Su campeonato fue consagratorio y, de yapa, marcó el gol más lindo de la historia de los Mundiales frente a Inglaterra. En Rusia, el seleccionado nacional cuenta con Lionel Messi. ¿Qué decir del rosarino? El zurdo tiene cinco balones de oro y llega en óptimo estado físico y futbolístico al torneo que se juega cada 4 años. 
  • Fondo Monetario Internacional: había un fuerte conflicto social a mediados de los años 80' con la organización financiera, por los planes de ajuste que quería imponer en el país. En mayo de este año, Macri anunció la vuelta al FMI con un acuerdo de 50 mil millones de dólares como préstamo.

Todavía hay razones para ilusionarse...