Qué pasó. La Superliga le solicitó a la Conmebol que revea la modificación de las fechas de la final de la Copa, reprogramadas para los sábados 10 y 24 de noviembre. En su carta argumenta que el cambio, realizado de manera "inconsulta y unilateral", contradice el reglamento de la Libertadores e invade el calendario del fútbol local.








