A los 25 segundos de arrancado el partido, Sissoko tocó la pelota con la mano y el árbitro no dudó en cobrar penal. Mohamed Salah puso el 1-0 para los Reds y en los restantes 45 minutos el Tottenham no encontró los caminos para el empate.
En el complemento, Tottenham tuvo la pelota pero le faltó potencia ofensiva para lograr empatar el partido. Liverpool puso el 2-0 faltando cinco minutos gracias a un zurdazo cruzado perfecto de Origi.