Por qué. La práctica tiene que ver con la condición física de los jugadores y el intento por reducir el riesgo de las lesiones. La idea es reducir la presión natural que ejerce el calzado y así prevenir lesiones y torceduras en el tendón de Aquiles. La parte probadamente negativa de esta moda impuesta es el descontento de las marcas por "arruinar" sus productos.