La medida es pertinente a los reglamentos, y poco rebatible en apelaciones, allí podrán permitirle seguramente realizar incorporaciones en el próximo mercado de pases pero difícilmente obtenga atenuar los puntos descontados. Ahora el punto a discutir, y en el que empieza a especularse con el trasfondo político que tiene el fallo, es por qué se anuncia ahora, cuando desde diciembre supimos que San Lorenzo y otros clubes más de la Superliga están en situación de quita de puntos.
Lo mal que nos llevaremos con la justicia en el fútbol y en la Argentina misma, que cuando se aplica con corrección empezamos a detenernos en los mensajes que los fallos traen. Y las elucubraciones que puedan asociarse a los lanzamientos políticos tanto de Marcelo Tinelli como de Matías Lammens deban ser considerados. No será excepcional, un fallo que tenga el oportunismo del desprestigio sobre todo cuando el tinte de quienes lo han dictado están tan cercanos a los deseos del gobierno.
Si San Lorenzo es la primera víctima de un nuevo orden en el fútbol argentino donde se aplique la corrección financiera para competir en igualdad, deberá aceptarlo sin excusas. Pero si San Lorenzo es el único sancionado por no cumplir con sus compromisos, estaremos pensando que el fallo contiene algo de arbitrariedad.