La carta de Lorenzetti y sus consecuencias en la relación Corte Suprema y Gobierno
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La carta de Lorenzetti y sus consecuencias en la relación Corte Suprema y Gobierno

La búsqueda de paz o, mejor dicho “enfriamiento”, en la relación “Gobierno - Justicia” se ve en gestos institucionales que intentan, hasta ahora sin éxito, ambas partes. Hay actos, programas oficiales y encuentros.

De hecho, el ministro de Justicia Germán Garavano y el titular de la Corte Suprema Ricardo Lorenzetti están compartiendo una serie de encuentros formales sobre temas institucionales. Y en la agenda después de la feria judicial está prevista una reunión conjunta entre el Ejecutivo y todos los ministros de la Corte.

Estos encuentros son toda una “imagen buscada” si consideramos lo que pasó en las últimas dos semanas: las versiones cruzadas por los dichos de Lorenzetti a Macri sobre su supuesta decisión de no volver a presidir la Corte, la nota de Lorenzetti reclamando la asignación de partidas y amenazando con paralizar todas las actividades judiciales y el retruco del Gobierno diciendo que “con los fondos que tienen, les alcanza”.

Sin embargo, las rispideces son imposibles de tapar. Una cosa es la retórica “hacia afuera” y otra la que hay “hacia adentro”.

La famosa nota de la Corte que reclamaba la firma de la Jefatura de Gabinete para autorizar la asignación de partidas despertó mucho enojo en el oficialismo. Los funcionarios de Cambiemos se incomodaron más por su difusión que por el reclamo en sí y todavía no se lo olvidan. Además, una rama de Cambiemos, integrada al menos por Elisa Carrió y la Coalición Cívica, sigue apuntando contra Lorenzetti.

Por el otro lado, fuentes judiciales explican a A24.com que la nota pidiendo por el presupuesto fue difundida después de varias cartas enviadas al Gobierno que no obtuvieron respuestas. Concretamente hablan de cuatro cartas previas a la nota de la polémica. En la Corte, algunos sienten que esas “no respuestas” funcionaron como una especie de “correa corta” que les puso el Gobierno, dado que el Poder Judicial no tiene autonomía presupuestaria. Fuentes gubernamentales le niegan a A24.com la existencia de esas cuatro cartas.

Asimismo, fuentes de la Corte Suprema dicen que atribuyen como razones actuales del Gobierno para “ponerles la correa corta” dos cuestiones. La primera tiene que ver con las “molestias” que hay con Lorenzetti por parte del entorno del Secretario de Coordinación Interministerial Mario Quintana por la audiencia pública convocada a propósito del caso Farmacity.  La segunda, el especial interés económico del Gobierno en el tema de la movilidad jubilatoria, que acaba de entrar en la Corte.

Las internas y acusaciones recíprocas entre el Poder Ejecutivo y el Judicial muestran lo poco que la Justicia está “cambiando con Cambiemos”. Y evidencian una profundización de la pobreza de nuestras instituciones y de sus actores. Los problemas estructurales siguen sin resolver. A pesar de las buenas intenciones del ala judicial “republicana” de Cambiemos y de algunos “maquillajes” del ala “pragmática”, a la gran mayoría parece que le conviene que el sistema no cambie.