Los notificadores judiciales fueron a una vivienda de esa provincia que está deshabitada, explicó el profesional, “por ello Bejas intimó a Laguna para que ratifique si es abogada de Trimarco y que dé otro domicilio que no sea el de la Fundación”. La abogada “hizo ambas cosas pero el juez se apartó de la ley y entendió que no había cumplido el plazo, y, entonces, dispuso la búsqueda policial”.