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Cuadernos de las coimas: una película de terror basada en hechos reales

Catalina de Elía
por Catalina de Elía |
Cuadernos de las coimas: una película de terror basada en hechos reales

Pasaron tres meses y medio desde el día en el que estalló públicamente el escándalo de “los Cuadernos de Centeno”. Sin detenernos en anécdotas, una enumeración de lo que ha pasado hasta ahora preocupa a cualquier interesado en el camino de la ley y la verdad.

Hay un chofer, Oscar Centeno, que escribe muy bien pero que no se sabe cómo habla. Una denuncia que no se sorteó. Cuadernos que nadie vio en la justicia. Asimetría entre la información de los cuadernos y la que efectivamente tomó la justicia sin explicar la distinción. Denuncias públicas sobre reuniones no previstas entre funcionarios judiciales y sectores potencialmente interesados en el resultado de la causa. Arrepentidos que ponen en tela de juicio lo que la justicia dice que ellos dijeron. Audiencias de arrepentidos que no fueron registradas de acuerdo a la ley. Denuncias sobre la edición de los testimonios de los arrepentidos. Jueces que ignoran los argumentos de los defensores para aplicar la ley. Diversos termómetros para medir la suerte de los arrepentidos. Algunos ni siquiera pisaron la prisión, otros algunos días y otros más.

En fin, se trata de particularidades que reflejan los avatares de una investigación judicial se ve sacudida por propios y extraños. Desde esta perspectiva es que sostengo que las consecuencias políticas del escándalo son más claras que las judiciales que se ven demasiado discutidas.

¿Qué queda de todo esto? Hay quienes hablan de que los “Cuadernos de Centeno” es “una película de terror basada en hechos reales”. Desde esta afirmación se puede comprender un poco más porque las consecuencias políticas son más fuertes por ahora que las jurídicas.

Ya hablamos de los problemas de la causa, pero ¿por qué se dice que los hechos son reales?  Un indicio de esto se vislumbra en el discurso del ministro de economía del entonces presidente Néstor Kirchner Roberto Lavagna, que fue citado por el juez Claudio Bonadio el miércoles que viene,  el 22 de noviembre de 2005:

“Hay un cierto grado de cartelización entre las empresas que construyen las obras públicas que hace el Estado, con los sobrecostos que ello implica...El caso de Vialidad es bien conocido por ustedes y saben que está siendo investigado por la Defensa de la Competencia e incluso por el Banco Mundial”.

Gran parte de los actuales arrepentidos, oyeron en silencio aquella acusación.

En “El Dieciocho Brumario de Luis Bonaparte” Karl Marx escribió “Hegel dice en alguna parte que todos los grandes hechos y personajes de la historia universal aparecen, como si dijéramos, dos veces. Pero se olvidó de agregar: una vez como tragedia y la otra como farsa”.