De qué va el caso. El hecho sucedió el 14 de noviembre pasado. Hugo Rodríguez y Anahí Salcedo, dos anarquistas, ingresaron al cementerio con la bomba. Cuando quisieron sacarse una selfie el aparato se accionó y dañó muy severamente a Salcedo: terminó en coma inducido y con lesiones en la cara. Incluso perdió tres dedos.