La Junta electoral dijo que pueden demorarse quince días más el resultado final porque aunque solo resta escrutar un 3% del total de votos, luego deberán revisarse los observados, que en un margen tan estrecho entre los candidatos, podrían terminar de asegurar al ganador.
¿Quién gobernará en Perú?
La incertidumbre se mantiene, tres días más tarde de finalizada la elección. El recuento oficial de los votos, que realiza la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE) llegó al 97% del total. Sigue al frente el candidato de izquierda, Roberto Sánchez sobre Keiko Fujimori. Pero el margen es muy estrecho, apenas 25.000 votos. Y la candidata de Fuerza Popular - que compite por cuarta vez consecutiva por la presidencia - viene recortando la diferencia. Por lo tanto, ese escaso porcentaje que resta escrutar puede hacer variar nuevamente el nombre del ganador.
cuadro de la elección
La diferencia entre los dos candidatos es apenas 25.000 votos. Final incierto en el Perú (Foto: A24.com)
El ONPE comunicó a la Junta Nacional Electoral los datos y se ha informado que aún pueden ser necesarios de 10 a 15 días para tener oficialmente el resultado final y por ende, el nombre del nuevo presidente del país.
¿Las actas observadas pueden definir la elección?
La definición de la segunda vuelta presidencial en Perú no depende únicamente del avance del escrutinio oficial. Con una diferencia mínima entre los candidatos, el foco ahora está puesto en las más de 1.500 actas observadas y en el mecanismo de recuento de votos, procedimientos que podrían resultar decisivos para conocer al próximo presidente del país.
Un acta observada es aquella que presenta alguna inconsistencia que impide su incorporación inmediata al conteo oficial. Entre las causas más frecuentes figuran errores materiales en las cifras, problemas de legibilidad o la ausencia de alguna de las firmas obligatorias. También existen casos en los que los personeros de los partidos impugnan determinados votos o solicitan la nulidad del acta.
Cuando esto ocurre, la documentación es remitida a los Jurados Electorales Especiales, que analizan cada caso para determinar si la observación puede ser subsanada o si corresponde aplicar un recuento de votos. Este procedimiento, incorporado recientemente a la legislación electoral peruana, consiste en una revisión pública y única de las cédulas de esa mesa bajo estrictas garantías de custodia y con participación de los representantes partidarios.
En una elección amplia, estas actas suelen tener un impacto limitado. Sin embargo, esta elección es diferente. Como la diferencia entre los candidatos es de apenas unas décimas porcentuales, los votos pendientes pueden modificar el resultado final o confirmar al ganador por un margen muy estrecho.
Por ese motivo, las autoridades electorales ya advirtieron que la proclamación oficial podría demorarse varios días e incluso dos semanas, especialmente si existen apelaciones ante el Jurado Nacional de Elecciones. Hasta entonces, el futuro político de Perú seguirá dependiendo de la revisión minuciosa de cada una de esas actas observadas.
Teniendo en cuenta la inestabilidad política peruana en la última década, los dos candidatos se están comportando a la altura de la situación: Sánchez y Fujimori esperan con cautela y piden tranquilidad a la población, a la espera del resultado oficial.