Uno de los errores más comunes a la hora de cocinar es pensar que lavar todos los alimentos que vamos a consumir es siempre la mejor opción. Pero, ¡ojo! No todo lo que pasa por agua queda más limpio. De hecho, en algunos casos, esto puede empeorar las cosas. Lavando ciertos alimentos podrías estar esparciendo bacterias en lugar de eliminarlas.










