De acuerdo con la reconstrucción realizada por los investigadores, Devries y su pareja quedaron sin supervisión directa una vez que llegaron al fondo, mientras el resto del grupo iniciaba el ascenso.
En esas circunstancias, la joven comenzó a evidenciar signos de malestar y se retiró el regulador. Su compañero intentó asistirla cediéndole su propio equipo e intentando inflar el chaleco compensador para regresar juntos a la superficie. Sin embargo, durante la maniobra ella se soltó y él no pudo volver a descender para ayudarla. La autopsia determinó que murió por ahogamiento.
La muerte de la joven ocurrió en febrero durante una práctica de buceo en el ex buque hundido Hu Shun Yu. (Foto: archivo)
La acusación contra el instructor
Para la Fiscalía, la conducta del instructor no se ajustó a los protocolos y normas de seguridad que regulan la práctica del buceo recreativo y profesional. Por ese motivo, el hecho fue encuadrado provisoriamente como homicidio culposo.
Durante la audiencia prevista para el lunes, el Ministerio Público Fiscal solicitará la apertura de la investigación penal preparatoria, una etapa destinada a profundizar la recolección de pruebas de cara a una eventual acusación y un futuro juicio oral.
La tragedia en Puerto Madryn
Sofía Devries murió el 16 de febrero mientras participaba de una salida de buceo de aguas profundas en Puerto Madryn, adonde había viajado junto a su pareja para obtener una certificación internacional.
Dos días después, el 18 de febrero, personal de la Prefectura Naval Argentina encontró su cuerpo en la zona de popa del pesquero chino Hu Shun Yu 809, una embarcación hundida hace diez años que forma parte del parque subacuático local y es uno de los sitios de inmersión más frecuentados de la región.
Cinco meses después de la tragedia, la causa judicial dará este lunes su primer paso formal con la imputación del instructor a cargo de la actividad.