Esta revelación se produjo un día antes de que China informara oficialmente la existencia del nuevo coronavirus. Sin embargo, como si China viviera en tiempos de la inquisición, el médico fue severamente cuestionado por revelar su descubrimiento.
El 3 de enero de 2020, la policía de Wuhan lo convocó y lo amonestó por "hacer comentarios falsos en Internet", obligándolo a firmar, junto a dos oficiales, un documento en el que admitía haber "alterado el orden social gravemente" y en donde le ordenaban "detener la extensión de los rumores".
Una vez que se "retractó" le permitieron volver a supuesto de trabajo. Sin embargo, pocos días después, el propio Wenliang se convertiría en una víctima más del COVID-19.
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Aún hoy continúan los homenajes a su figura en Wuhan (Foto: AFP)
Aún hoy continúan los homenajes a su figura en Wuhan (Foto: AFP).
El oftalmólogo falleció el 7 de febrero, con apenas 34 años. La noticia provocó una ola de duelo público. Solo al mes siguiente, cumpliendo órdenes de Beijing, la Policía de la ciudad de Wuhan ofreció disculpas oficiales a la familia del médico.
Ahora, su viuda acaba de ser madre de su segundo hijo. Y la noticia ya da la vuelta al mundo.