Desde esta edición del Abierto de Wimbledon, la número 136, hay un cambio importante para las mujeres. El código de vestimenta se flexibilizó por una razón de sentido común que también muestra el empoderamiento de las mujeres en todos los terrenos.

Desde esta edición, las mujeres pueden no utilizar ropa interior blanca, por una razón de estricto sentido común y comodidad. (Foto: Gentileza (Daily Mail)
Desde esta edición del Abierto de Wimbledon, la número 136, hay un cambio importante para las mujeres. El código de vestimenta se flexibilizó por una razón de sentido común que también muestra el empoderamiento de las mujeres en todos los terrenos.
La norma exigía que todos los tenistas debe vestir literalmente " de punta en blanco". La ropa de competición, la ropa interior, sus complementos como las vinchas o muñequeras y hasta....¡el color de las suelas de las zapatillas!
Pero desde este año, el reclamo permanente de las mujeres tuvo su efecto. Podrán utilizar ropa interior (la bombacha) de otro color. ¿Por qué? Para evitar la incomodidad que representa para las tenistas jugar con esa prenda de color blanca cuando están en su período de menstruación.
Muchas tenistas manifestaron que la presión que sienten por no sufrir "ningún inconveniente" les quita la concentración necesaria para jugar el torneo más importante del año.
Desde esta edición, el All England Cricket and Tennis Club ya no exige ese requisito para disputar el abierto de Wimbledon.
El código de vestimenta - todo de blanco - se impuso en Wimbledon en la época Victoriana ( caracterizada por el "puritanismo") en 1877. Tan estricto era este código que no permitía matices."Se requiere que los jugadores vistan de blanco en el evento desde 1877. Se prohíbe el color crema o blanquecino", dice el más que centenario reglamento.
Pero para las mujeres, significa una incomodidad para cuando están en su período. Muchas jugadoras han dicho que si coincide con un partido, la concentración no es la misma por el cuidado en que no tengan ningún inconveniente personal.
Ahora, la organización del abierto les ha dado la razón. Podrán utilizar bombachas de colores diferentes - oscuros - siempre y cuando no superen la línea de sus polleras.
Por ejemplo, en su primer match de este año, la argentina Nadia Podoroska lució enteramente de blanco. desde las suelas de las zapatillas ( ya veremos por qué destacamos ese detalle) hasta la venda sobre la pierna, las muñequeras y la vincha para el sol.
Pero la norma ya no se aplica para el color de la bombacha, al menos, ya no es obligatorio.
Lo de la suela apuntada en el caso de la tenista argentina no es casualidad. Roger Federer, multicampeón de Wimbledon, tuvo que parar un partido en un momento por un reclamo del umpire. Había violado el código de vestimenta.
¿Cómo? Las suelas de sus zapatillas eran de color naranja. Y en el caso de Venus Williams - otra mega estrella del tenis - sucedió algo similar. Pararon uno de sus partidos para que cambiara su corpiño. Los breteles se veían en sus movimientos y eran de color "lila". Imperdonable en ambos casos. Hasta ahora.
La norma parece un avance. Especialmente para las jugadoras que se sentían incómodas por tener que jugar con ropa interior blanca aún en su período de menstruación.
Pero una jugadora tunecina vio el lado "B" de la flexibilización. Ahora, según Ons Jabeur - de ella se trata - la rival y todo el público sabrán por qué una jugadora utiliza otro color que no sea el blanco cuando se presenten para un match en Wimbledon.
Lo publicó en las redes sociales con este razonamiento: "Hay dos cosas. Una cosa, definitivamente es mejor no ser paranoico. Y la otra cosa, todo el mundo sabrá que tienes tu período. Así que no estoy seguro de qué parte es buena.
Creo que no creo que me vaya a poner nada. Si todas las chicas lo usan, creo que lo hará mejor. Pero creo que es genial que Wimbledon esté tratando de ayudar a las mujeres a sentirse más cómodas en la cancha".