El año nuevo en Nueva York es un clásico de películas. Todo el mundo sueña con vivir la llegada del 2020 bajo la blanca nieve neoyorquina, respirando el aire mágico de la quinta avenida y el central park.

El año nuevo en Nueva York es un clásico de películas. Todo el mundo sueña con vivir la llegada del 2020 bajo la blanca nieve neoyorquina, respirando el aire mágico de la quinta avenida y el central park.
Sin embargo, actividades como pasar el año nuevo en Nueva York puede resultar un poco costoso o inaccesible para muchos argentinos. La diferencia cambiaria de la moneda es un tema de constante debate (el dólar alcanza el valor de unos $65 y atraviesa subidas y bajadas permanentes en sintonía con los nuevos ajustes y acuerdos políticos).
Pero más allá de toda esa situación que excede a los ciudadanos comunes, quienes aún así tienen la oportunidad de viajar o ya tenían sus reservas abonadas antes de los vaivenes económicos públicos, probablemente querrán anotar todos estos tips y consejos de viaje para uno de los destinos más concurridos del mundo en año nuevo.
La mejor forma de llegar a esta importante ciudad es tomando un vuelo desde Ezeiza con alguna compañía que ofrezca tickets low cost. La aerolínea American Airlines ofrece vuelos directos sin escala, pero sus costos son un poco más elevados que otras empresas.
Dentro de la ciudad, existen muchas alternativas de hospedaje que van moviendo la aguja del precio. No es necesario hospedarse en la isla de Manhattan o en el Upper East Side (donde están los atractivos típicos de la ciudad) para pasar un año nuevo mágico y hermoso.
Otros barrios como Brooklyn, Queens o el Harlem son alternativas viables. Con una infraestructura un poco más modesta pero igualmente digna y confortable, permitirán a los turistas encontrar precios más accesibles y estar en zonas seguras, iluminadas y con buen acceso en transporte público al casco céntrico de la ciudad.
Las líneas de colectivos y subtes de Nueva York están perfectamente acondicionados para el traslado de pasajeros que se conectan entre barrio y barrio, al igual que el Ferry (totalmente gratuito) que se dirige en ida y vuelta a Staten Island, o el servicio de taxis (privado) que funciona permanentemente.
El central park es el pulmón verde y el corazón de la ciudad. Cuenta con miles de hectáreas, atractivos propios como zoológicos y lagos naturales, y rincones para fotografiar postales únicas e inolvidables.
Los animales típicos del parque visitan a los turistas y los entretienen con su encanto (como por ejemplo las ardillas). Y la nieve heredada de la “blanca navidad”, sigue salpicando el parque con su magia para respirar un espíritu de fiestas diferente a todo lo conocido.
Después de las doce, dar una caminata por el central park es una idea alucinante. Ya sea en pareja como con amigos o la familia, el encanto del cielo estrellado, la nieve cayendo en “copos” y las decoraciones navideñas le darán un escenario romántico y diferente a todo lo conocido previamente.
Como recaudos importantes, es necesario contar con buen abrigo, un calzado cómodo y accesorios como guantes, una gorra y medias térmicas. Las temperaturas en enero en Nueva York alcanzan los -3º y una caminata nocturna podría ser difícil de atravesar sin estos elementos.
La seguridad no es un problema. Las autoridades policiales vigilan el parque, y en general el índice delictivo de la ciudad es muy bajo. El contraste con la situación en Buenos Aires es notorio y lamentable.
Las “white and gold parties” son famosas en Nueva York, y en general en todo Estados Unidos. El famoso conteo de la cuenta regresiva hasta la llegada del nuevo año que se ve en las escenas de muchas películas, es 100% real. Como también lo es la tradición de dar un beso en ese preciso momento, consagrando un momento romántico e inolvidable.
Es por eso que las white and gold parties son recomendadas para viajes en pareja. Será como sentirse en una de las películas norteamericanas clásicas de todos los tiempos.
¿Dónde encontrarlas? Muy sencillo. En hoteles destacados, restaurantes y bares. Algunas discotecas también decoran y ambientan en este sentido. Los valores pueden ser por entrada, por plato o incluir diferentes servicios adicionales. Suelen ser costosas pero realmente valen la pena.
La gracia de pasar el año nuevo en Nueva York es, en parte, disfrutar del famoso espectáculo de la esfera de año nuevo. Las calles se llenan de turistas de todo el mundo para admirar shows destacados en que siempre alguna figura muy famosa (como fue Mariah Carey) brinda su música y danza.
Sin embargo, muchas personas se quejan de las largas colas para comprar comida o ir al baño, del intenso frío que hace a la intemperie, y de los cortes y atascamientos de tránsito que produce esta festividad tan masiva y típica de la ciudad.
Por lo que otras opciones como las mencionadas en párrafos anteriores se convierten en favoritas y destronan sin previo aviso a la esfera de año nuevo.