También se considera la posibilidad de un desequilibrio repentino entre la oferta y la demanda energética, o problemas en las interconexiones internacionales que permiten a España importar electricidad desde Francia, Portugal y Marruecos, vitales para su estabilidad energética.
El fantasma del ciberataque
Aunque la UE minimizó la hipótesis del ciberataque, el Centro Criptológico Nacional de España y el Mando Conjunto del Ciberespacio del Ministerio de Defensa están investigando posibles ciberamenazas. Según los especialistas, interrumpir el suministro eléctrico de forma masiva mediante un ataque digital requiere una operación extremadamente compleja y coordinada, con múltiples blancos atacados al mismo tiempo.
Hasta ahora, los únicos antecedentes de ciberataques exitosos a sistemas eléctricos a gran escala se dieron en Ucrania en 2015 y 2016, con atribución a actores rusos.
¿Un fenómeno atmosférico?
Desde Portugal, el operador Redes Energéticas Nacionais (REN) atribuyó el incidente a un fenómeno atmosférico poco frecuente. Según su informe preliminar, variaciones extremas de temperatura en el interior de España habrían provocado "vibraciones atmosféricas inducidas" en las líneas de muy alta tensión, generando oscilaciones anómalas que afectaron la estabilidad de la red.
La operadora lusa advirtió que la complejidad del fenómeno podría demorar la recuperación total del servicio eléctrico en la región durante varios días, estimando que la normalización completa podría tardar hasta una semana.
En tanto, el Centro Nacional de Ciberseguridad portugués también descartó, por ahora, indicios de un ciberataque.