Violentos enfrentamientos entre manifestantes y policías en Bruselas
La tensión se desató en las inmediaciones de la estación central de Bruselas y en otras zonas céntricas, mientras miles de trabajadores, estudiantes y representantes sindicales participaban de una jornada de protesta contra las políticas económicas del Gobierno.
De acuerdo con testigos citados por la agencia Reuters, varias decenas de personas vestidas de negro y con los rostros cubiertos comenzaron a lanzar piedras y otros objetos contra las fuerzas de seguridad.
En medio de los incidentes, los manifestantes también utilizaron ladrillos, botellas y fuegos artificiales. Las calles quedaron cubiertas de grafitis contra la Policía, mientras se escuchaban consignas dirigidas a los agentes.
Caos en Bruselas: una protesta contra los recortes terminó con incendios, enfrentamientos y detenidos. (Foto: Reuters)
La situación se agravó cuando se registraron varios focos de incendio, incluso en colectivos, que obligaron a intervenir a los bomberos. Ante el avance de los disturbios, las fuerzas de seguridad desplegaron un operativo para dispersar a los grupos involucrados.
Los agentes utilizaron gases lacrimógenos y cañones de agua, mientras que las autoridades comenzaron a identificar y detener a quienes presuntamente participaron de los ataques.
El balance oficial fue de 21 detenidos, de los cuales 13 eran menores, aunque las autoridades remarcaron que la mayor parte de la movilización transcurrió sin incidentes.
Una huelga reunió a 30.000 personas contra los recortes del Gobierno
Caos en Bruselas: una protesta contra los recortes terminó con incendios, enfrentamientos y detenidos. (Foto: Reuters)
La protesta fue convocada por dos de las principales organizaciones sindicales de Bélgica: la Federación General del Trabajo de Bélgica (FGTB/ABVV), de orientación socialista, y la Confederación de Sindicatos Cristianos (CSC/ACV). Ambas centrales rechazan las medidas presupuestarias previstas por el Gobierno para reducir el déficit público.
Los sindicatos sostienen que el ajuste podría afectar especialmente a los trabajadores, jubilados y familias de menores ingresos, que terminarían soportando una parte desproporcionada del esfuerzo fiscal.
En ese contexto, miles de personas salieron a las calles de Bruselas para expresar su rechazo a las reformas económicas. La Policía estimó que unas 30.000 personas participaron de la manifestación, que recorrió distintos puntos de la capital belga.
Durante la marcha, algunos participantes exhibieron carteles con consignas como "Me salté la clase para defender la clase" y "La educación es un derecho, no un privilegio".
La presencia estudiantil también estuvo vinculada con las movilizaciones registradas en otros países europeos, especialmente en Francia, donde los reclamos por mayores recursos para la educación ganaron protagonismo.
La huelga afectó vuelos, transporte público y escuelas en Bélgica
El transporte público sufrió interrupciones y el tráfico aéreo también resultó afectado, debido a la adhesión de trabajadores a la huelga nacional. Las dificultades se extendieron a numerosos establecimientos educativos y guarderías, que debieron modificar o suspender parte de sus actividades.
Una ola de protestas se extiende por Europa
La movilización en Bélgica se produjo en medio de una creciente ola de protestas sociales en distintos países europeos, donde trabajadores y estudiantes cuestionan políticas económicas y reclaman mayores recursos para servicios esenciales.
En Francia e Italia, sectores estudiantiles protagonizaron manifestaciones para exigir más financiamiento educativo. En España, decenas de miles de personas salieron a las calles para reclamar soluciones frente a la crisis habitacional y las dificultades de acceso a la vivienda.
En Bélgica, la huelga nacional volvió a poner en el centro del debate cómo distribuir los esfuerzos necesarios para reducir el déficit fiscal sin profundizar las desigualdades sociales.