MADRUGADA

Cómo ver el eclipse lunar total y la luna de sangre

Los amantes de la astronomía y quienes disfrutan de los fenómenos celestes tienen una cita ineludible este domingo por la noche y la madrugada del lunes.

Redacción A24
por Redacción A24 |
Cómo ver el eclipse lunar total y la luna de sangre

Los amantes de la astronomía y quienes disfrutan de los fenómenos celestes tienen una cita ineludible este domingo por la noche y la madrugada del lunes. Un eclipse lunar total transformará la superficie de la Luna en un resplandor rojizo, ofreciendo un espectáculo natural que solo podrá apreciarse desde el hemisferio oriental.

Este evento, conocido también como “luna de sangre”, es uno de los fenómenos más impactantes que la naturaleza puede brindar y despierta curiosidad en científicos, astrónomos aficionados y público en general.

¿Dónde y cuándo podrá verse el eclipse?

El eclipse será visible en Asia, Australia, Nueva Zelanda y gran parte de Europa y África. La fase de totalidad, el momento más esperado, se extenderá durante 83 minutos y ocurrirá en plena madrugada para varias ciudades.

  • En El Cairo, Jerusalén y Moscú: la totalidad comenzará a las 8:30 p. m.

  • En Nueva Delhi: el evento máximo podrá observarse a las 11:00 p. m.

  • En Tokio y Seúl: se alcanzará a las 2:30 a. m.

  • En Sídney: ocurrirá a las 3:30 a. m. del lunes.

Mientras tanto, el hemisferio occidental —incluyendo Norteamérica y Sudamérica— no tendrá acceso a este espectáculo, ya que se desarrollará durante el día, con la Luna bajo el horizonte.

El proceso del eclipse paso a paso

Los eclipses lunares se desarrollan en fases bien definidas.

  • Fase penumbral: la Luna comenzará a sumergirse en la penumbra terrestre, lo que oscurecerá ligeramente su superficie.

    • Ocurrirá, por ejemplo, a las 6:26 p. m. en ciudades como El Cairo, Jerusalén y Moscú.

  • Ingreso en la umbra: alrededor de una hora después, el satélite penetrará en la zona más oscura de la sombra de la Tierra, dando inicio al oscurecimiento evidente de su superficie.

  • Totalidad: la Luna quedará completamente cubierta por la sombra terrestre, adquiriendo un color rojizo que le otorga el nombre de “luna de sangre”.

  • Salida progresiva: tras el clímax, la Luna irá abandonando lentamente la umbra y luego la penumbra, recuperando su luminosidad habitual en un lapso de unas dos horas.

¿Por qué la Luna se vuelve roja?

El fenómeno del color rojizo tiene una explicación científica fascinante. Cuando la Tierra se interpone entre el Sol y la Luna, la luz solar no llega directamente a la superficie lunar. Sin embargo, parte de esa luz logra atravesar la atmósfera terrestre.

La atmósfera actúa como un filtro:

  • Las longitudes de onda azules se dispersan con mayor facilidad.

  • Las longitudes de onda rojas atraviesan la atmósfera y se proyectan sobre la superficie de la Luna.

El resultado es un tono rojizo o anaranjado, cuya intensidad dependerá del estado de la atmósfera. Factores como la presencia de nubes, tormentas de polvo o partículas volcánicas pueden oscurecer aún más el color, creando tonalidades intensas que fascinan a observadores de todo el mundo.

Diferencias entre los tipos de eclipses lunares

No todos los eclipses son iguales:

  • Eclipse lunar total: ocurre cuando la Luna ingresa completamente en la umbra terrestre.

  • Eclipse parcial: solo una parte de la superficie queda cubierta, como si a la Luna le hubieran dado un “mordisco”.

  • Eclipse penumbral: la Luna apenas roza la sombra exterior de la Tierra, y el oscurecimiento es casi imperceptible.

El de este domingo será un eclipse lunar total completo, lo que aumenta la expectativa entre los seguidores de la astronomía.

Consejos para observar el fenómeno

A diferencia de los eclipses solares, los eclipses lunares no requieren protección ocular. Pueden disfrutarse a simple vista, aunque con ciertos elementos se pueden mejorar la experiencia:

  • Prismáticos: permiten observar con mayor nitidez el oscurecimiento y la tonalidad rojiza.

  • Telescopios: aportan detalle en los cráteres y relieves lunares mientras se tiñen de rojo.

  • Aplicaciones astronómicas: ayudan a localizar la Luna en el cielo en cada fase del fenómeno.

Además, varios observatorios y planetarios transmitirán el eclipse en directo por internet, lo que permitirá a quienes no estén en las zonas de visibilidad seguirlo en tiempo real.

¿Qué papel juega el clima?

La visibilidad del eclipse depende en gran medida del estado del cielo.

  • Europa: ciudades como Atenas, Kiev, Riga y Tallin tendrán cielos mayormente despejados. Moscú también tendrá condiciones favorables.

  • África: la nubosidad será un problema en África central, con riesgo de cielos cubiertos en Nairobi. En Johannesburgo, en cambio, el panorama será más despejado.

  • Asia: Calcuta quedará probablemente bajo una densa capa de nubes, mientras que Bombay podría disfrutar de buenas condiciones. En Pekín, Corea del Sur y Japón, la visibilidad será intermitente, aunque con periodos despejados.

  • Australia: Perth tendrá cielos despejados, ofreciendo una de las mejores vistas del fenómeno.

¿Con qué frecuencia ocurren los eclipses lunares?

Según la NASA, los eclipses lunares pueden producirse varias veces al año, pero no siempre son totales. El próximo será en marzo y podrá observarse en Asia, Australia, las islas del Pacífico y parte de América.

Además, los eclipses lunares suelen ser precursoras de eclipses solares. De hecho, el 21 de septiembre habrá un eclipse solar parcial, aunque solo será visible desde Australia y la Antártida.

La fascinación cultural de la Luna de Sangre

A lo largo de la historia, los eclipses lunares han sido interpretados como presagios de cambios, fenómenos sobrenaturales o señales divinas. En muchas culturas, la “luna de sangre” simbolizaba guerras, cosechas o incluso catástrofes naturales.

Hoy, gracias al conocimiento científico, se entienden como lo que realmente son: alineaciones astronómicas perfectamente calculables que, lejos de traer desgracias, regalan un espectáculo natural digno de contemplación.

Un espectáculo para compartir

En la era digital, estos eventos astronómicos se convierten rápidamente en fenómenos virales. Las redes sociales se llenarán de imágenes, videos y transmisiones en vivo de aficionados de distintos rincones del planeta.

Aunque muchos no puedan ver el eclipse desde su ubicación geográfica, la transmisión global permite que millones de personas se sientan parte del mismo fenómeno celeste, una experiencia compartida que une al mundo bajo un mismo cielo rojo.

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