congelador apagado .jpg
Desenchufó un aparato en un laboratorio y arruinó un trabajo de 20 años. (Foto: A24.com)
Una simple acción de graves consecuencias para la ciencia
Más de 20 años de investigación se arruinaron porque el empleado de limpieza apagó ( desenchufó) un freezer porque no soportaba sus ruidos. En el registro diario consignó que tomó esa decisión porque "emitía alarmas molestas".
Como si se tratara de una heladera en cualquier hogar con algún pequeño inconveniente, la máquina tenía un cartel muy claro:
"ESTE CONGELADOR HACE RUIDO, YA QUE ESTÁ EN REPARACIÓN. POR FAVOR, NO LO MUEVA NI LO DESCONECTE. NO SE REQUIERE LIMPIEZA EN ESTA ÁREA".
El empleado cumplió solo la parte final del aviso: no lo limpió. Pero como el ruido le parecía insoportable, lo desconectó.
aviso de no apagar.jpg
El aparato desenchufado tenía una clara indicación para no hacerlo por ningún motivo.(Foto: Gentileza WP)
Un mensaje ignorado que pudo salvar todo
La nota de advertencia era un poco extensa porque daba claras indicaciones para no perder el fruto de 20 años de investigación guardada a la temperatura bajo cero requerida para su preservación.
En su última parte decía: "PUEDE PRESIONAR EL BOTÓN DE ALARMA/PRUEBA DURANTE 5-10 SEGUNDOS SI DESEA SILENCIAR EL SONIDO".
Pero el empleado tomó el camino más fácil - también el más grave para los científicos - y lo desconectó de la corriente eléctrica. En cuanto se apagó, la temperatura interior comenzó a subir y con solo 3 grados más de temperatura, sonaron las alarmas.
aviso del instituto de investigación.jpg
Un acceso al instituto dice "una palabra lo cambia todo". Un enchufe, también. (Foto: RTI)
Un estudio de 20 años, "derretido"
El Instituto Politécnico Rensselaer, de Nueva York, es una de las escuelas de ingeniería más antiguas y prestigiosas de los Estados Unidos. Los cultivos que se almacenan deben permanecer entre menos -90 y -80 grados Celsius. Si la temperatura sube, la pérdida de frío los arruina para siempre.
Entre los elementos que se guardaban celosamente estaban muestras para una investigación de fotosíntesis. Servía para potenciar el desarrollo de fuentes alternativas y limpias de energía, gracias a los paneles solares.
El valor de los preparados allí guardados era estimado en 1 millón de dólares. Por lo que ahora, el Instituto planteó una demanda de US$ 1.4 millones como resarcimiento por el trabajo de 20 años perdido para siempre.
rensselaer.jpg
El Instituto demandará al empleador y no al ordenanza por "negligencia". (Foto: RIT)
Para cobrar, hay que ir a lo seguro
El Rensselaer tomó un decisión rápida para asegurarse cobrar el resarcimiento. Como el ordenanza que desconectó el equipo era tercerizado, suponen que no tendrá el dinero para hacer frente a esa demanda judicial. Entonces, su "negliencia" pasó inmediatamente para su empleador. Se trata de Daigle Cleaning Systems Inc., una empresa especializada en limpieza de compañías y grandes espacios.
Como los carteles indicaban claramente que no se debía desenchufar ese refrigerador y que bastaba con mantener apretado un botón para silenciar las alarmas, la demanda pasó directamente al empleador. Eventualmente, la empresa verá si acciona contra su empleado o lo echa por su "negligencia".
Pero nada permitirá recuperar la investigación que simplemente, se "desenchufó y perdió la energía".