Aniversario

200 años de la UBA: el camino de los tres premios Nobel argentinos en ciencia

Bernardo Houssay, Luis Federico Leloir y César Milstein ganaron esa distinción por su investigación en ciencias básicas. Los tres se formaron en la UBA
Roberto Adrián Maidana
por Roberto Adrián Maidana |
Bernardo Houssay

Bernardo Houssay, Luis Federico Leloir y César Milstein, tres premios Nobel de ciencia para la Argentina 

La Argentina es el único país de América Latina que obtuvo el premio Nobel en ciencia. Y no una sino en tres oportunidades. Todos se graduaron en la UBA, que celebra los 200 años de su creación. El Dr. Bernardo Houssay logró el de Medicina. Luis Federico Leloir, en Química y el Dr. César Milstein, que era graduado en Química, obtuvo también el premio Nobel en Medicina.

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Bernardo Houssay, premio Nobel de Medicina (Foto: UBA)

Bernardo Houssay, premio Nobel de Medicina (Foto: UBA)

Bernardo Houssay

Nació el 10 de abril de 1887 en la ciudad de Buenos Aires. Sus padres, Alberto Houssay y Clara Lafont emigraron de Francia hacia 1870

En 1904 se recibió de farmacéutico en la Universidad de Buenos Aires, con apenas 17 años.

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Bernardo Houssay en su despacho y laboratorio (Foto: Archivo)

Bernardo Houssay en su despacho y laboratorio (Foto: Archivo)

En 1910 se graduó de médico también en la UBA y con diploma de honor con 23 años

“Buscar algo desconocido”

Houssay decía que la enseñanza debe basarse en la investigación. “Sólo el investigador puede tener un juicio propio sobre lo que enseña y contribuir para que el país sea una potencia científica". Toda una definición que marco el avance de la ciencia argentina.

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El telegrama que en 1947 marcó el primer premio Nobel de Ciencia para la Argentina y Latinoamérica (Foto: Archivo)

El telegrama que en 1947 marcó el primer premio Nobel de Ciencia para la Argentina y Latinoamérica (Foto: Archivo)

Con una gran mujer

Houssay trabajó desde 1915 en el Instituto Bacteriológico Nacional, conocido hoy como el Instituto Malbrán. Allí conoció a María Angélica Catán, se graduó como Dra. En química en 1920 en la Facultad de ciencias exactas de la UBA.

Se casaron en 1925 y no solo fue su compañera sino que fue su colaboradora permanente para clasificar y sistematizar sus investigaciones.

Houssay en 1934 impulsó la creación de la Asociación Argentina Para el Progreso de las Ciencias (AAPC) para conseguir financiamiento para investigadores nacionales

Por defender la libertad y la independencia de la ciencia, fue exonerado por el golpe militar de 1943.

Una amnistía le permitió regresar a ese lugar en 1945, pero también tuvieron roces con el gobierno del general Perón.

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Bernardo Houssay en el Conicet, entre ellos con el Dr. Leloir (Foto: Archivo)

Bernardo Houssay en el Conicet, entre ellos con el Dr. Leloir (Foto: Archivo)

El primer Nobel de la ciencia en Latinoamérica

En 1947 obtuvo el premio Nobel de medicina por sus investigaciones sobre el papel desempeñado por la hipófisis en la relación de la glucosa en sangre. Fue un avance fundamental para el tratamiento de la diabetes.

Con la caída del general Perón pudo regresar al instituto de Investigaciones biológicas y en 1958 participó en la creación del CONICET. Fue su presidente hasta su muerte, en 1971.

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Bernardo Houssay, en la ceremonia para recibir el premio Nobel (Foto: Archivo)

Bernardo Houssay, en la ceremonia para recibir el premio Nobel (Foto: Archivo)

Bernardo Houssay fue siempre defensor de la necesidad de la ciencia básica para el desarrollo de un país.

“Siempre he creído y persisto en creer que el porvenir del país depende de la Universidad... la tendencia mundial es hacer de la investigación una función a cargo de las instituciones oficiales de cada país”, era su pensamiento.

El día de su nacimiento se celebra el día del científico en el país.

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Luis Federico Leloir, la UBA celebra 200 años (Foto: Archivo)

Luis Federico Leloir, la UBA celebra 200 años (Foto: Archivo)

Luis Federico Leloir

El segundo premio nobel de ciencia del país nació el 6 de septiembre 1906 en Francia. Su padre enfermo, debía ser operado en la capital francesa. Una semana más tarde de su muerte, nació el futuro premio nobel

Se recibió de médico en 1932 la UBA. Hizo la residencia en el Hospital escuela universitario, el Hospital de Clínicas y luego fue médico interno del Ramos Mejía.

Un maestro calificado

En 1933 conoció a Bernardo Houssay con quien trabó una relación especial y duradera. Fue quien dirigió su tesis doctoral acerca de las glándulas suprarrenales y el metabolismo.

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Leloir, discípulo de Bernardo Houssay (Foto: Archivo)

Leloir, discípulo de Bernardo Houssay (Foto: Archivo)

Leloir comprendió que la medicina no alcanzaba para abarcar todo el espectro de sus investigaciones científicas.

Por eso, también continuó su formación en el Instituto de Fisiología de la Facultad de Medicina de la UBA que dirigía el propio doctor Houssay.

Hacia 1943, Leloir dejó el cargo de investigador que tenía en la Universidad de Buenos Aires, en solidaridad con su mentor quien había sido expulsado de la Facultad de Medicina.

Leloir regresó a la Argentina para trabajar en el Instituto dirigido por Bernardo Houssay. El precedente del Instituto de Investigaciones Bioquímicas de la Fundación Campomar, que Leloir dirigió desde su creación en 1947,durante 40 años.

Le ofrecieron viajar a continuar sus investigaciones en los Estados Unidos. Leloir, siguiendo las enseñanzas de Houssay, prefirió quedarse en nuestro país.

Su importancia en el campo de la ciencia era ya tal que el National Institute of Health (NIH) y la Fundación Rockefeller decidieron subsidiar sus investigaciones en nuestro país.

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Luis Federico Leloir en su laboratorio (Foto: Archivo)

Luis Federico Leloir en su laboratorio (Foto: Archivo)

Un centro de excelencia

El Instituto de Investigaciones Bioquímicas-Fundación Campomar (en la actualidad, Fundación Instituto Leloir) fue creado el 7 de noviembre 1947. En el día de su inauguración, el doctor Leloir, dijo: ….comienza sus actividades en un local pequeño y provisorio, pero esperamos que sean grandes su labor y su futuro”. Estaba más que acertado.

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Luis Federico Leloir iba a trabajar todos los días en un fiat 600 (Foto: Archivo)

Luis Federico Leloir iba a trabajar todos los días en un fiat 600 (Foto: Archivo)

Un genio austero

Siempre iba a trabajar en un Fiat 600. Y jamás abandonó una silla de paja, con las patas vencidas y que estaban unidas con alambre. Jamás quiso cambiarla por una nueva en su lugar de trabajo.

“Un trabajo bastante bien hecho”

Cuando recibió la noticia de ser distinguido con el premio Nobel de bioquímica dijo: “No creía que fuera verdad pero parece que lo es”. El embajador sueco fue el encargado de darle la noticia

“un martes llegué al laboratorio para un día más de trabajo, pero había un gran bochinche armado por mis colaboradores.”, comentó poco después sobre los festejos de sus colegas y discípulos.

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Leloir siempre mantuvo en su laboratorio una vieja silla de paja atada con alambre (Foto: Archivo)

Leloir siempre mantuvo en su laboratorio una vieja silla de paja atada con alambre (Foto: Archivo)

El 27 de octubre de 1970 fue galardonado con el Premio Nobel de Química, convirtiéndose en el primer iberoamericano en recibirlo en esa categoría.

Su aporte novedoso fue comprender como es el funcionamiento de los nucleótidos para para determinar cómo los alimentos se transforman en azúcares que forman glucosa, la energía del cuerpo humano. Leloir descubrió el camino bioquímico a través del cual el organismo aprovecha la energía de azúcares para poder vivir.

Fiel a su simpleza y austeridad, Leloir donó los ochenta mil dólares del premio para que el Instituto continuara su labor de investigación.

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1970. Luis Federico Leloir recibe el Nobel de química (Foto: Archivo)

1970. Luis Federico Leloir recibe el Nobel de química (Foto: Archivo)

Siempre defendió el valor de la ciencia básica, al igual que Houssay. “Sobre todo si comparamos la velocidad con la que avanzan otros países. Van a aun ritmo mucho más elevado que el nuestro”, decía Leloir en la década del 70.

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César Milstein, en los 200 años de la UBA (Foto UBA)

César Milstein, en los 200 años de la UBA (Foto UBA)

César Milstein

Nació en Bahía Blanca el 8 de octubre de 1927. Su vocación se despertó rápidamente. Fue cuando su madre le regaló el libro Los cazadores de Microbios de Paul de Kruif. El niño de solo 10 años quedo fascinado por ese mundo inimaginable a simple vista.

A los 16 años, apasionado por la ciencia, tuvo un episodio significativo con un profesor de Química. Le pidió permiso y le corrigió un ejercicio que había indicado en clase. El profesor, le dijo: "He cometido un error durante 20 años. Te felicito, serás un gran profesor.

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César Milstein, el último Nobel para la Argentina por la investigación científica (Foto: Archivo)

César Milstein, el último Nobel para la Argentina por la investigación científica (Foto: Archivo)

Terminó su carrera con un doctorado química a los 29 años. De inmediato, ingresó en la misma institución de su antecesor en recibir el premio Nobel (Houssay): el Instituto Malbrán. Permaneció allí hasta los 35 años.

Obtuvo una beca para investigar en Gran Bretaña, en la Universidad de Cambridge.

Milstein regresó a nuestro país y fue designado como Jefe del Departamento de Biología Molecular del Instituto Nacional de Microbiología Carlos Malbrán.

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Cesar Milstein, formado en la Argentina, desarrollo su carrera en Gran Bretaña desde 1962 por un golpe militar (Foto: Archivo)

Cesar Milstein, formado en la Argentina, desarrollo su carrera en Gran Bretaña desde 1962 por un golpe militar (Foto: Archivo)

Exilio forzado

En 1962, el golpe militar que desalojó del poder a Arturo Frondizi decidió intervenir el instituto Malbrán. Hubo persecuciones y despidos arbitrarios. El director, Ignacio Pirovsky fue dejado cesante. Milstein en solidaridad renunció. Y tomó una drástica decisión. Regreso a Gran Bretaña para continuar su tarea como científico. Y se quedó allí para siempre. Con esporádicos regresos, para visitar a su familia y recibir el reconocimiento a su trabajo en las ciencias básicas.

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Cesar Milstein y su colega el Dr. Georges Kohler, compartieron el premio Nobel (Foto: Archivo)

Cesar Milstein y su colega el Dr. Georges Kohler, compartieron el premio Nobel (Foto: Archivo)

Una pieza de cristal

“Así es la ciencia básica, cuando se rompe, se tarda mucho tiempo en reconstruirla”, fue la definición que dio el Dr. César Milstein sobre cada “interrupción” que sufre la investigación seria en cualquier campo. Por eso, se radicó en el Reino Unido.

De nuevo en Cambridge, desarrolló un estudio revelador y revolucionario junto al biólogo Georges Kohler.

Descubrieron los anticuerpos monoclonales, los encargados de llevar adelante la respuesta inmunológica del organismo. La posibilidad de crearlos en laboratorio significó un paso fundamental para el desarrollo de la biotecnología y las vacunas. Algo tan presente desde el inicio de la pandemia de Covid-19.

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1984. César Milstein recibe el Nobel de Medicina y/o fisiología (Foto: Archivo)

1984. César Milstein recibe el Nobel de Medicina y/o fisiología (Foto: Archivo)

El premio Nobel

El 15 de octubre de 1984, César Milstein recibió ese galardón en medicina y fisiología.

“Estoy contento porque podré cambiar mi viejo auto”, dijo con la misma modestia de sus antecesores argentinos.

A tal punto llegó su sencillez, que no realizó los tramites para patentar semejante logro. Entendió que como avance de la ciencia básica era un patrimonio de la humanidad. Compartió los principios de este avance a científicos de todo el mundo. Pero un norteamericano lo patentó a su nombre, pese a que usó las muestras que recibió del propio Milstein. Además de una carta suyo que lo prohibía expresamente.

Casado con Celia Prilleltensky, vivieron juntos durante 40 años. El Dr. César Milstein falleció a los 75 años, el 24 de marzo de 2002.

Este año, el 2021 ha sido declarado por el gobierno argentino como el “año de homenaje premio Nobel de Medicina doctor César Milstein".

Milstein, dejó una frase que lo define como argentino: “Gran parte de una persona es su educación. Y yo toda mi educación la hice en mi país”.

Desde 1984, nuestro país no ha vuelto a recibir otro premio nobel por la investigación científica. Siguen siendo los tres únicos distinguidos en América latina por la Real Academia Sueca, el Instituto Karolinska y el Comité Noruego del premio Nobel.

Los tres, egresados de la Universidad de Buenos Aires.

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