Qué solución se busca ante el posible desabastecimiento de jeringas
Hedman sostuvo que una solución podría ser pasar la capacidad de producción de un tipo de jeringas a otro para así tener un mayor suministro de las que se dedican a las vacunas, aunque sin descuidar las que se necesitan para tratar enfermedades.
Un total de 16.000 millones de jeringas se utilizaban anualmente en todo el mundo (entre las destinadas a vacunas y a tratamientos médicos), pero el covid-19 ha empujado esa demanda hasta los 22.000 millones.
Las restricciones de comercio que han afectado a otros productos utilizados en la lucha contra la pandemia, más los problemas de transporte de carga que se han visto recientemente, hacen temer que las exportaciones de jeringas disminuyan.
¿Se pueden reutilizar las jeringas y agujas?
Otro aspecto que preocupa a la OMS es la posibilidad de que se reanuden prácticas de riesgo, en particular la reutilización de jeringas y agujas, una situación que se ha registrado cada vez que estos productos han faltado.
"Este es un problema de todos los países, pero es cierto que los países que tienen una capacidad de compra limitada siempre son los más afectados", recalcó Hedman.
La OMS ha hecho sonar esta alarma ante la posibilidad de que las jeringas y agujas se conviertan en el nuevo símbolo de la disparidad entre ricos y pobres, como lo fueron al principio de la pandemia los equipamientos de seguridad personal (guantes, mascarillas, gafas y trajes de protección), que escaseaban, sobre todo en los países de menores recursos.
Lo mismo ha sucedido con las vacunas contra el coronavirus, que han sido distribuidas por las farmacéuticas en función del poder de compra de los países.