De todos modos, los médicos advirtieron que, pese a contar con inmunidad proporcionada por la madre, los niños que nacen con anticuerpos podrían presentar algún riesgo de infección. “Son necesarios más estudios para determinar cuánto tiempo durará esta protección. Hay que establecer qué nivel o cuántos anticuerpos necesita tener un bebé para tener protección”, recalcó Rudnick.
En ese sentido, Gilbert recordó que algunos laboratorios comenzaron a realizar estudios clínicos en embarazadas, como parte de la fase 3, y que gracias a estos ensayos se podrá conocer más sobre esta clase de transmisión de anticuerpos.