Turismo aéreo récord

Crearon un avión de pasajeros que desafía todas las reglas y podría lograr lo imposible

Es una aeronave especial que está pensado para unir enormes distancias sin necesidad de hacer escalas. Tiene un diseño especial para dar comodidad a los pasajeros. Lo mismo para la tripulación, que no puede ser relevada.

Roberto Adrián Maidana
por Roberto Adrián Maidana |
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El vuelo de prueba para el viaje de casi un día sin tocar tierra. (Foto: A24.com)

El vuelo de prueba para el viaje de casi un día sin tocar tierra. (Foto: A24.com)

Lo que durante décadas pareció imposible para la aviación comercial acaba de dar un paso decisivo hacia la realidad. El nuevo Airbus A350-1000ULR de Qantas completó su primer vuelo de prueba en Francia y se acerca cada vez más a un objetivo que hasta hace pocos años pertenecía al terreno de la ciencia ficción: conectar Nueva York con Sídney sin escalas en un trayecto de hasta 22 horas de duración.

La aeronave forma parte del ambicioso "Project Sunrise", la iniciativa con la que la aerolínea australiana busca romper una de las últimas grandes barreras de la aviación moderna: la distancia que separa a Australia de los principales centros urbanos del planeta, eliminando las escalas tradicionales en Asia o Medio Oriente.

Lo que durante décadas pareció imposible para la aviación comercial acaba de dar un paso decisivo hacia la realidad. El nuevo Airbus A350-1000ULR de Qantas completó su primer vuelo de prueba en Francia y se acerca cada vez más a un objetivo que hasta hace pocos años pertenecía al terreno de la ciencia ficción: conectar Nueva York con Sídney sin escalas en un trayecto de hasta 22 horas de duración.

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El viaje de 22 horas directo y permanentemente en el aire es un desafío múltiple. No solo por la cuestión del vuelo, el equipo mecánico y el combustible. Especialmente se debe atender a las necesidades de los pasajeros y la tripulación. Los asientos no pueden ser los pequeños en los que se hacen lo viajes - por ejemplo, desde Ezeiza a Madrid - en clase turista.

Además, la tripulación es única, no se puede cambiar porque no hay escalas. Ellos también tiene que tener un descanso especial y lugares para despejarse por completo en su tiempo fuera de la cabina.

Sin escalas: Así será la vida a bordo del avión unirá Nueva York con Sídney en 22 horas

Durante décadas, los vuelos más largos del mundo obligaron a realizar escalas para repostar combustible o cambiar tripulaciones. Sin embargo, la aviación comercial está a punto de entrar en una nueva era. Qantas avanza con su denominado "Project Sunrise", un ambicioso programa que permitirá conectar ciudades tan distantes como Nueva York y Sídney mediante vuelos directos de hasta 22 horas. Se llama "proyecto amanecer" porque durante el vuelo, se verán por lo menos dos salidas del sol o tres, según los horarios de partida.

La clave de esta revolución es una versión especial del Airbus A350-1000ULR (Ultra Long Range), una aeronave modificada específicamente para soportar trayectos extremos. Para lograrlo, Airbus incorporó un tanque adicional de combustible con capacidad para aproximadamente 20.000 litros extra, permitiendo aumentar significativamente la autonomía del avión sin alterar sustancialmente su diseño exterior.

Gracias a esta modificación, la aeronave podrá recorrer cerca de 18.000 kilómetros sin necesidad de aterrizar para repostar. La distancia es suficiente para cubrir algunas de las rutas comerciales más largas imaginadas hasta ahora. Entre Nueva York y Sidney hay 16.000 kilómetros de distancia

Pero semejante desafío no depende solamente del combustible. Permanecer casi un día completo en el aire obliga a replantear cada aspecto de la experiencia de vuelo, desde el descanso de los pilotos hasta la salud física de los pasajeros.

avion especial de Qantas
El avión requiere múltiples adaptaciones para poder estar 22 horas contínuas en el aire. (Foto: A24. com) 

El avión requiere múltiples adaptaciones para poder estar 22 horas contínuas en el aire. (Foto: A24. com)

Cómo serán las comodidades para la tripulación

Uno de los principales desafíos de los vuelos ultralargos es la fatiga de pilotos y tripulantes. Para resolver este problema, Qantas y Airbus desarrollaron áreas de descanso significativamente más cómodas que las utilizadas en vuelos convencionales.

La aeronave contará con compartimentos especiales donde pilotos y auxiliares de vuelo podrán dormir durante turnos programados. Los comandantes dispondrán de espacios privados diseñados para lograr un descanso de calidad durante las horas en las que no estén al mando.

La operación de un vuelo de 22 horas requerirá varias rotaciones de personal dentro de la cabina. Mientras un grupo trabaja, otro descansará en zonas especialmente acondicionadas para minimizar el cansancio físico y mental.

Además, los horarios de sueño, alimentación e iluminación dentro de la aeronave fueron estudiados para reducir el impacto del desfase horario y ayudar a mantener la concentración de quienes tienen la responsabilidad de operar el avión durante casi un día completo.

avion de qantas
El avión especial, que cumplió su primera prueba: volar 22 horas sin escalas entre Nueva York y Sidney. (Foto: Gentileza maia.ny)

El avión especial, que cumplió su primera prueba: volar 22 horas sin escalas entre Nueva York y Sidney. (Foto: Gentileza maia.ny)

Las comodidades para los pasajeros y los riesgos de permanecer tantas horas sentado

La experiencia de los pasajeros también será muy diferente a la de un vuelo tradicional. Qantas decidió reducir considerablemente la cantidad de asientos respecto de otros Airbus A350 para ofrecer más espacio personal y mejorar la comodidad durante las largas horas de viaje.

La configuración incluirá seis suites de Primera Clase con puertas de privacidad, 52 suites Business, 40 asientos Premium Economy y apenas 140 plazas de Economy. Más del 40% de los asientos estarán ubicados en categorías premium, una proporción inusualmente alta para la industria. Es que se requiere un viaje cómodo para el pasajero, por lo largo del tiempo de vuelo.

Una de las principales novedades será la llamada "Wellbeing Zone" o Zona de Bienestar. Se trata de un espacio especialmente diseñado para que los pasajeros puedan levantarse, caminar, realizar ejercicios de estiramiento y reducir los efectos negativos de permanecer inmóviles durante tantas horas.

El riesgo médico más mencionado en este tipo de vuelos es la trombosis venosa profunda, conocida popularmente como embolia por inmovilidad. Permanecer sentado durante períodos prolongados puede favorecer la formación de coágulos en las piernas que, en casos extremos, pueden desplazarse hacia los pulmones y generar complicaciones graves.

avion para 22 horas de vuelo
Un avión con "ammenities" para soportar 22 horas de vuelo sin escalas. (Foto: Gentileza Simpleflying)

Un avión con "ammenities" para soportar 22 horas de vuelo sin escalas. (Foto: Gentileza Simpleflying)

Para minimizar ese riesgo, las aerolíneas recomiendan caminar regularmente por la cabina, hidratarse adecuadamente, evitar el exceso de alcohol y realizar movimientos frecuentes de piernas y tobillos. La nueva Zona de Bienestar fue creada precisamente para fomentar esa movilidad.

El Airbus también contará con filtros HEPA de última generación capaces de renovar completamente el aire cada dos o tres minutos y eliminar el 99,9% de las partículas presentes en el ambiente. Además, la presión y humedad de la cabina fueron optimizadas para reducir la fatiga, la deshidratación y la sensación de agotamiento al llegar al destino.

Si el proyecto cumple las expectativas, los vuelos directos entre Nueva York y Sídney podrían convertirse en una realidad cotidiana durante los próximos años. Para los pasajeros significará eliminar escalas y ahorrar tiempo. Para la industria, representará uno de los mayores avances tecnológicos desde la aparición de los grandes aviones de largo alcance modernos.

Pero como aún son vuelos de prueba, es temprano para hablar de precios. Aunque se pude tomar algunos parámetros. Hoy, estos son los precios para ir - con escalas - desde Nueva York a Sidney.

  • Clase económica: entre US$ 1.200 y US$ 2.500
  • Premium Economy: entre US$ 3.000 y US$ 5.000
  • Business Class: entre US$ 7.000 y US$ 12.000
  • Primera Clase: más de US$ 15.000

Como hay que reducir el número de asientos y dotarlos de mejor calidad y espacio, además de las "zonas de bienestar" es fácil imaginar que los tickets, cuando llegue el momento de los vuelos oficiales, esten en el rango de "business class", por lo menos.

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