Restaurantes con los interiores repletos de comensales; discotecas con las pistas de baile abiertas; fiestas al aire libre; y hasta la peligrosa presencia del "botellón" en manos de miles de jóvenes, que se reúnen en las plazas o calles a beber sin límite desde un bidón común repleto de bebidas alcohólicas.
La distancia social, el uso del barbijo y los cuidados quedaron olvidados en las noches del fin de semana. Esto despertó la alarma inmediata de los sectores sanitarios. Los mismos que llevan más de un año batallando, por ejemplo, en terapias intensivas desbordadas en algunos momentos por el la pandemia.
"Es cierto que existe fatiga, pero es necesario encontrar las fórmulas que permitan mantener las medidas de distanciamiento y prevención hasta que logremos tener a prácticamente toda la población vacunada”, recomendaron los especialistas infectólogos de la comunidad de Madrid.
Pedido a Díaz Ayuso, en Madrid
https://twitter.com/IdiazAyuso/status/1390614759469424642
Ahora que la medida nacional ha caído, cada autonomía tendrá la libertad de adoptar las medidas que crea conveniente para asegurar que la curva de contagios y muertes siga descendiendo desde ahora hasta el fin de las vacaciones.
El objetivo de todo el país es llegar al fin del verano con el 70% de la población vacunada. Es decir, alcanzar la tan ansiada inmunidad de rebaño.
Por eso, le han pedido a Isabel Díaz Ayuso, que acaba de arrasar en las elecciones en la Comunidad de Madrid, que tome medidas para asegurar que el esfuerzo realizado durante el "estado de alerta" no se pierda.
Por eso le piden, luego de las imágenes del descontrol de la noche este fin de semana, que reimplante el toque de queda. Las autonomías y la justicia serán ahora los responsables de "administrar" el camino hacia la normalidad.
Terminó el "estado de alarma, pero aún resta mucho por andar.