"Lo siento, pero ya no lo soporto más. Este proyecto de ley de gastos del Congreso, masivo, escandaloso y lleno de gastos superfluos, es una abominación repugnante. ¡Qué vergüenza para quienes votaron por ello! Saben que hicieron mal. Lo saben", escribió en su cuenta de X.
Otro de los recortes puede implicar menos apoyo a Starlink, la red satelital de Musk para dar conexión Wifi (la que ayudó a Volodimir Zelenski cuando Rusia invadió su país).
Lista de espera para "vengarse" de Elon Musk
Hasta el Wall Street Journal, el vocero del establishment financiero, sacó un comentario editorial contra uno de los dos más acaudalados en todo el planeta. Para el WSJ, el proyecto de ley de la Cámara podría ser mucho mejor en política fiscal y reducción del gasto. El Senado podría implementar mejoras, como reducir el límite de $40,000 en la deducción de impuestos estatales y locales, eliminar las exclusiones fiscales por propinas y horas extras, y reducir la contribución federal a Medicaid para adultos sin discapacidad.
Pero, y aquí es donde lo colocan al enojado Elon Musk, el proyecto elimina la mayoría de los subsidios a la energía verde de la Ley de Reducción de la Inflación (los autos eléctricos entran en ese campo).
En el título del comentario editorial le preguntan directamente: "¿A quién te refieres, Elon? Musk critica duramente el proyecto de ley de la Cámara de Representantes que recorta los subsidios a Tesla".
En el plano político, ya dijimos muchas veces, que la vocera de la Casa Blanca es una de las mejores y más afiladas espadas de Trump. Karoline Leavitt, sobre el comentario multimillonario en X, expresó: “Miren, el presidente ya sabía cuál era la postura de Musk sobre este proyecto de ley”, y también pareció hablarle directamente al ahora exfuncionario: "Eso no cambia la opinión del presidente: este es un proyecto de ley grande y hermoso, y se aferra a él".
Otra señal de que algo se rompió con el aliado de Milei es que Trump retiró con gran rapidez la propuesta para el nuevo titular de la NASA. Se llamaba Jared Isaacman y era de Space X, la empresa espacial de Musk. Justamente Space X, por la defección de los cohetes de Boeing, quedó casi como el único proveedor para la NASA, por ejemplo, para abastecer a la Estación Espacial o traer de regreso a sus astronautas.
Con la plata, no
El mensaje puede ser el del final para Elon Musk. Supo ganarse el odio del secretario del Tesoro, Scott Bessent. El mismo que estuvo en una visita relámpago en Buenos Aires y se reunió con el presidente Milei. Es el ministro de Economía de Trump. El que lleva adelante sus políticas, como la tan controvertida de los aranceles.
Bessent fue a ver directamente al presidente de los Estados Unidos para decirle que Elon Musk quería designar al titular de la Agencia Impositiva Federal (equivalente a lo que es ARCA en la Argentina). Ahí también se impuso la "política" por sobre Musk. Luego vino lo que ya comentamos sobre las leyes del gasto público en el Congreso.
Musk supo que su hora estaba cumplida. Debe haber lamentado que sus cohetes todavía no tengan ni la capacidad ni la tecnología para que lo lleven a Marte.