En tanto, las familias fueron evacuadas a una escuela cercana y no se reportaron daños en los edificios colindantes, aunque el sector permanece acordonado ya que las lluvias continúan y se teme que las pocas paredes frontales de la construcción, que aún quedan en pie, también se derrumben.
De acuerdo a lo que precisaron, los edificios se derrumban periódicamente en algunos barrios antiguos de la capital cubana debido a la falta de mantenimiento. Estos derrumbes son más numerosos durante la temporada de lluvias y huracanes, de junio a noviembre.