Diego Sebastián Rosen, el argentino detenido en México tras el asesinato de Jonathan Meléndez y su familia. (Foto: Meta)
Una mujer contó en un grupo de Facebook dedicado a alquileres vacacionales que había perdido cerca de 500.000 pesos mexicanos, equivalentes a casi 30.000 dólares, en una operación relacionada con una propiedad ubicada en Valle de Bravo. En su publicación sostuvo que no se trataba de una situación aislada, y, según afirmó, mantenía contacto con otras personas que atravesaban problemas similares y aseguró que existía un grupo de más de 11 personas que se consideraban perjudicadas.
Sin embargo, hasta el momento no está acreditado que todos esos casos hayan derivado en denuncias judiciales contra el empresario argentino. Después de la detención de Rosen Ferlini comenzaron a aparecer nuevos relatos sobre operaciones similares.
Pagaron una villa en Acapulco y aseguran que perdieron el dinero
Una mujer contó que su familia y otros allegados habían entregado alrededor de 400.000 pesos mexicanos para alquilar una villa en Acapulco. El objetivo era viajar en grupo para celebrar el cumpleaños de su abuelo y, según relató, para confirmar la reserva tuvieron que pagar anticipadamente la totalidad de la estadía.
Durante los preparativos mantuvieron contacto con los responsables del alquiler, sin embargo, de acuerdo con su testimonio, todo cambió cuando faltaba apenas un día para el viaje. Aseguró que dejaron de recibir respuestas y posteriormente fueron eliminados del grupo de WhatsApp mediante el cual coordinaban la reserva. Según afirmó, nunca pudo recuperar el dinero.
Los testimonios conocidos en México tienen un punto en común: un emprendimiento dedicado al alquiler temporal de propiedades de alta gama. Según las publicaciones, el proyecto habría operado inicialmente bajo el nombre “+Relax” y posteriormente habría pasado a presentarse como “Nomad P.M.”.
Jonathan Meléndez, tecladista de la banda Camilo Séptimo. (Foto: archivo)
El catálogo ofrecía viviendas destinadas principalmente a grupos numerosos en algunos de los principales destinos turísticos de México, entre ellos Valle de Bravo, Acapulco y Tepoztlán. Las propiedades eran promocionadas con piletas, amplios jardines y diferentes servicios exclusivos.
En Valle de Bravo, Rosen Ferlini y Meléndez habrían administrado alrededor de 32 propiedades, con tarifas que oscilaban entre los 7.000 y los 50.000 pesos mexicanos por noche, dependiendo de la residencia.
Cómo habrían funcionado las presuntas estafas con los alquileres
Los relatos de quienes aseguran haber resultado perjudicados presentan una mecánica similar. Los clientes seleccionaban una propiedad, acordaban las fechas de la estadía y realizaban pagos anticipados para garantizar la reserva.
Según los testimonios, en determinados casos los inconvenientes comenzaban cuando se aproximaba la fecha del viaje: las viviendas dejaban de estar disponibles, surgían problemas con las reservas o directamente se interrumpía la comunicación.
Diego Rosen Felini, el empresario acusado de asesinar a un músico y su familia en México. (Foto: gentileza Eldoce.tv)
Las cifras mencionadas son significativas. Además de los casos particulares por 400.000 y 500.000 pesos mexicanos, diferentes publicaciones en redes sociales llegaron a mencionar pérdidas acumuladas de hasta dos millones de pesos mexicanos, unos 115.000 dólares.
El vínculo comercial entre el empresario argentino y el músico asesinado
Las acusaciones adquieren especial relevancia a partir de la relación que mantenían Rosen Ferlini y Jonathan Meléndez. El empresario argentino y el músico estaban vinculados comercialmente al negocio de alquileres vacacionales y ahora los investigadores buscan reconstruir qué ocurrió entre ambos durante los meses y días anteriores a los asesinatos.
La Justicia mexicana intenta determinar la responsabilidad de Rosen Ferlini en el cuádruple crimen y establecer cuál fue el móvil detrás del ataque. En paralelo, la trama económica que rodeaba al empresario y al músico quedó bajo la lupa. Los negocios inmobiliarios, las presuntas deudas y los conflictos comerciales aparecen como parte del contexto que los investigadores deberán reconstruir.