Frente a esos dichos, Rappallini planteó una posición diferente sobre el vínculo con el Gobierno nacional: “Yo como dirigente gremial estoy para sentarme con el ministro de Economía a buscar soluciones. No puedo entrar con este tipo conflictos. Yo estoy para hacer otro trabajo”, sostuvo.
La industria busca un puente para atravesar la apertura
Rappallini puso el foco en la situación que atraviesa el sector industrial y en las dificultades que existen para que la inversión y el crédito tengan un mayor impacto. “El foco del discurso fue reconocer el diagnóstico de la situación actual, de dónde venimos y cuál es el momento que esta viviendo el sector industrial”, explicó.
En ese sentido, describió el cambio de modelo económico "donde el motor era el Estado, a pasar a una economía que tiene que hace que tiene que ser que el sector privado sea este nuevo motor”, afirmó..
Rappallini señaló que, en ese proceso, la inversión y el crédito todavía no tienen el impacto esperado: “Son procesos complejos. Lo que nosotros proponemos es un puente para que la mayoría de las empresas puedan llegar al otro lado”, sostuvo.
Según precisó, la actividad industrial registra una caída del 10% frente a 2022, mientras que algunos sectores acumulan retrocesos de entre 25% y 30%. Entre las ramas más afectadas enumeró a los sectores textil, del calzado, autopartista, de materiales de construcción y metalúrgico.
(Foto: captura de pantalla)
Menos empresas y caída de la actividad
Rappallini también se refirió al cierre de empresas: “Hay dos mil empresas que han cerrado”, aseguró el titular de la UIA. Al mismo tiempo, remarcó que “tenemos 600.000 empresas y todos los años se abren y se cierran entre 60 y 70 mil empresas. Siempre hay muchas empresas que nacen y mucha mortalidad”.
El dirigente industrial sostuvo que el principal cambio registrado durante los últimos años estuvo relacionado con la falta de nuevas empresas.
“Lo que pasó en esta última etapa, la mortalidad de las empresas se mantuvo, pero no se generaron empresas nuevas. Eso es lo que da el efecto de que tenemos menos empresas en los dos últimos años”, explicó.
El reclamo de la industria ante la apertura económica
Consultado por el denominado “industricidio”, Rappallini describió el escenario como un proceso complejo y puso el foco en el impacto de la apertura económica sobre los sectores que compiten con productos del exterior.
En esa línea, remarcó que el sector industrial no rechaza la competencia, pero considera necesario modificar las condiciones en las que desarrolla su actividad: “El industrial quiere competir y quiere esta nueva etapa, pero también tenemos que cambiar condiciones”, sostuvo.
Rappallini también destacó el peso de la industria en la economía. “Tenemos que mostrarle a la sociedad el impacto que tiene el sector industrial, que es un 20% del PBI. Generamos el 20% del empleo. También somos el 30% de la recaudación”, señaló.
Finalmente, resumió el planteo del sector industrial frente al escenario actual. “Creo que tenemos que mirar cómo hacemos que este sector pueda pasar este momento difícil”, concluyó.