España, Francia e Italia aparecen además mencionadas por su calendario electoral de 2027. Sin embargo, la información no cuenta con corroboración independiente y el ministro de Defensa italiano, Guido Crosetto, calificó de “completamente infundada” la alarma difundida por la prensa española.
Macron, pese a la desmentida, dijo que sí considera posible un ataque con drones contra Francia y que su país reforzó la protección de instalaciones sensibles. El mandatario también afirmó que los actos hostiles atribuidos a Rusia contra países europeos se multiplicaron durante las últimas semanas.
La amenaza rusa ya no se limita a Ucrania
El episodio se produce en un contexto más amplio. Europa viene registrando incidentes atribuidos a Moscú que incluyen drones, sabotajes, incursiones aéreas y acciones consideradas parte de una estrategia de presión híbrida.
Los servicios de inteligencia daneses advirtieron esta semana que existe un riesgo “bajo, pero creciente” de un ataque ruso limitado contra uno o varios países de la OTAN durante los próximos meses. Según esa evaluación, Moscú podría intentar atacar infraestructuras críticas o vinculadas con la industria de defensa para dividir a los aliados y reducir su apoyo a Ucrania.
El escenario planteado por Dinamarca no sería necesariamente una invasión convencional. Una de las hipótesis contempla ataques aislados con armas de largo alcance o acciones que Rusia pudiera presentar como accidentes, una fórmula que permitiría al Kremlin elevar la presión evitando, al menos inicialmente, una confrontación militar abierta con toda la Alianza Atlántica.
Aviones suecos y fineses interceptaron a aeronaves rusas violando el espacio aéreo de la OTAN (Foto: A24.com).
Cazas de Finlandia y Suecia interceptaron aviones rusos en el Báltico
A esta creciente tensión se sumó otro episodio ocurrido este jueves en el golfo de Finlandia. Cazas de Finlandia y Suecia interceptaron una formación de aviones rusos que volaba en espacio aéreo internacional.
La patrulla estaba integrada por un avión de transporte Tu-134 y un número no especificado de cazas MiG-31 y Su-30, según informó la Fuerza Aérea finlandesa. Los aparatos fueron interceptados mientras sobrevolaban aguas internacionales del Báltico.
El incidente adquiere especial relevancia porque Finlandia y Suecia forman parte de la OTAN y tienen una posición estratégica frente a Rusia. La actividad militar en el Báltico se convirtió en uno de los principales puntos de vigilancia de la Alianza desde el comienzo de la invasión rusa de Ucrania.
No se trata, por sí mismo, de una incursión rusa en territorio de la OTAN, ya que los aviones se encontraban en espacio aéreo internacional. Pero el episodio vuelve a mostrar el nivel de actividad militar que existe en una región donde cualquier incidente puede generar una rápida escalada.
¿Un nuevo escenario de caos en Europa?
Nada parece detener a Vladimir Putin. Amañó las recientes elecciones parlamentarias para aumentar su poder interno. La oposición es perseguida, encarcelada y muere en circunstancias más que confusas como Alexei Navalny, en 2024, mientras era prisionero en una cárcel rusa.
La invasión a Ucrania, para el líder del Kremlin iba a ser una "excursión". Sin embargo, está cerca de cumplir 5 años y con más de 230.000 bajas en los cálculos más favorables. También en eso es inescrutable el régimen de Moscú. Sin embargo, los ataques de Rusia se renuevan e intensifican a diario. Ni Trump ni Xi Jinping, que se prodigaron elogios durante dos días en Washington, parecen saber cómo detener el conflicto. ¿Querrán? En tanto, Putin avanza y sigue hablando de la "gran Rusia", como si fuera Pedro "el grande".
La sucesión de episodios plantea una pregunta inevitable: ¿Europa está entrando en un nuevo escenario de caos y tensión permanente frente a una Rusia liderada por Putin?
Los hechos disponibles no permiten afirmar que Moscú esté preparando una guerra abierta contra la OTAN. Tampoco existe confirmación de la supuesta advertencia de la CIA sobre España, Francia e Italia sea auténtica. Pero sí existe un conjunto de señales que llevó a distintos gobiernos y servicios de inteligencia europeos a elevar su nivel de preocupación.
La combinación de ataques híbridos, drones, posibles sabotajes, incursiones aéreas y movimientos militares en el Báltico configura un escenario especialmente delicado. Para los gobiernos europeos, el desafío consiste en determinar hasta dónde llegará Moscú y cómo responder sin convertir cada incidente en una escalada mayor. Incluso que la OTAN esté en pleno conflicto Trump-Europa, ayuda a que Putin coquetee con tomar otros países (¿Moldavia?) o ir, como parece advertir la CIA, aún más a fondo.
La pregunta que queda abierta es si Putin está dispuesto a seguir llevando los límites de esa confrontación cada vez más cerca del territorio de la OTAN, aprovechando acciones que puedan permanecer por debajo del umbral de una guerra directa.
Por ahora, Europa refuerza sus defensas y observa con creciente preocupación cada nuevo movimiento ruso. Lituania se independizó en la caída de la URSS e ingreso a la ONU en 1991. Ahora está en la OTAN. Vale tener presente las palabras del ministro de Asuntos Exteriores lituano, Kestutis Budrys: "Rusia no se esconderá. Simplemente, debemos evitar consecuencias".