2.977 drones para recordar individualmente a cada víctima del 11-S
Uno de los objetivos centrales de la intervención fue evitar que las víctimas quedaran representadas únicamente por una cifra. Por eso, cada uno de los drones simbolizó una vida perdida.
Addison Mehr, director creativo y productor ejecutivo del proyecto, explicó que la intención fue reconocer cada pérdida individual dentro de la memoria colectiva del 11 de septiembre.
Tim Brown, ex integrante del Departamento de Bomberos de Nueva York y uno de los participantes del proyecto, recordó especialmente a sus compañeros Chris Blackwell, Terry Hatton y Michael Lynch, quienes murieron durante los ataques.
“Tres de las 2.977 luces son de ellos”, expresó Brown al explicar el significado personal que tuvo la instalación.
Entre quienes colaboraron con la iniciativa también estuvo Terry Strada, presidenta de 9/11 Families United, quien perdió a su esposo Tom en los atentados. Strada destacó que las luces buscaban mantener viva la memoria de las víctimas y transmitir su historia a las generaciones que no vivieron los ataques.
Ese componente generacional fue señalado también por Brenda Berkman, artista y exintegrante del Departamento de Bomberos de Nueva York: 25 años después del atentado, alrededor de 100 millones de estadounidenses no tienen recuerdos propios de aquella jornada, por lo que consideró que el homenaje podía ayudar a acercar la historia del 11-S a quienes nacieron posteriormente.
Cómo fue el impactante show que reconstruyó las Torres Gemelas
Los drones no adoptaron inmediatamente la forma de los edificios. La secuencia comenzó como una constelación de luces en movimiento, que posteriormente se convirtió en una formación ascendente hasta terminar delineando las dos estructuras.
La coreografía incluyó una referencia a la propuesta del World Cultural Center, un proyecto presentado por el equipo THINK durante el concurso para la reconstrucción de Ground Zero que finalmente no fue seleccionado.
La instalación partió desde Governors Island y fue producida por Sky Elements Drone Shows. El proyecto tuvo a Mehr como director creativo, a Yan Paul Dubbelman en el diseño y contó con el asesoramiento artístico de Studio Drift y los arquitectos Shigeru Ban y Dean Maltz.
La música también formó parte del homenaje. La puesta incorporó obras vinculadas con la memoria y el duelo, acompañando el recorrido de las luces hasta la formación definitiva de las torres.
Durante unos minutos, las Torres Gemelas volvieron a ocupar el horizonte de Nueva York, aunque esta vez construidas únicamente con puntos de luz.
Nueva York conmemora los 25 años del atentado a las Torres Gemelas
El espectáculo fue uno de los homenajes realizados en torno al 25° aniversario de los atentados del 11 de septiembre de 2001, que este viernes tiene su jornada central.
En Nueva York, la ceremonia en el Memorial del 11-S incluye la tradicional lectura de los nombres de las víctimas y distintos minutos de silencio que recuerdan los momentos clave de los ataques y el derrumbe de las torres.
La conmemoración de este año incorpora, por primera vez, un séptimo momento de silencio destinado a recordar a quienes murieron posteriormente como consecuencia de enfermedades o lesiones relacionadas con el 11-S.
Por la noche, Nueva York volverá a transformar su horizonte con el tradicional “Tribute in Light”, los dos grandes haces de luz que se proyectan desde el Bajo Manhattan en recuerdo de las Torres Gemelas.
Veinticinco años después de los ataques, 2.977 puntos luminosos volvieron a dibujar durante algunos minutos una de las imágenes más reconocibles de Nueva York, esta vez como un homenaje individual a cada una de las vidas perdidas.