Además, volvió a mostrar su preocupación por diversos conflictos mundiales y aseguró que "todavía hay demasiadas guerras y demasiada violencia en el mundo" y pidió por la liberación de prisioneros en Ucrania oriental y en Nagorno-Kabaraj, al tiempo que habló sobre Myanmar, que transita masivas protestas contra una nueva junta militar que tomó el poder en un golpe de Estado; Libia, Siria y algunas naciones africanas.
En otro tramo de la celebración, el papa Francisco se mostró preocupado por "tantos jóvenes que se han visto obligados a pasar largas temporadas sin asistir a la escuela o a la universidad, y sin poder compartir el tiempo con los amigos", ya sea por los conflictos armados o la pandemia, y destacó que "todos necesitamos experimentar relaciones humanas reales y no sólo virtuales, especialmente en la edad en que se forman el carácter y la personalidad".
"En diversos lugares, muchos cristianos han celebrado la Pascua con graves limitaciones y, en algunos casos, sin poder siquiera asistir a las celebraciones litúrgicas", dijo el Sumo Pontífice al referirse a las medidas restrictivas en algunas naciones y concluyó: "Recemos para que estas restricciones, al igual que todas las restricciones a la libertad de culto y de religión en el mundo, sean eliminadas y que cada uno pueda rezar y alabar a Dios libremente".