Una postura que tambalea
En solo cinco días, la actitud del príncipe y sus defensores fue mutando. El segundo paso fue decir que jamás había estado con esa mujer. A la BBC, Andrés le dijo que no la conocía, enfáticamente. Pero eso tampoco funcionó.
La joven Virginia también usó a la misma señal británica para dar detalles de por lo menos tres encuentros que tuvo - obligada por Epstein y su mujer - con el duque de York. Incluso, como ya contamos, reveló que el príncipe transpiraba demasiado mientras bailaba y luego en contactos íntimos con ella.
Allí hubo un nuevo cambio en la estrategia real. El propio príncipe invocó un dato fisiológico para desmentir ese relato: Andrés padece (o padecía según aclaró) anhidrosis o sea, la incapacidad del cuerpo para transpirar.
De inmediato los abogados de Virginia tomaron esa respuesta como un elemento a su favor. El príncipe dijo que no la conocía, pero ahora revela que no puede transpirar, ya no niega que la conozca. De hecho, aparecieron muchas fotos de ambos juntos.
Para ellos con esa declaración acepta un hecho anterior: que ambos se conocían. Para probar que estuvieron juntos en el abuso que Virginia denuncia, pidieron a la justicia de Nueva York que la corona británica envíe un completo informe sobre la salud de Andrés y su "incapacidad para transpirar".
Un giro completo
La novedad que aporta el "Times" puede cerrar el círculo en torno al príncipe Andrés. Si no descarta un acuerdo, es porque reconoce que los hechos sucedieron, pero quiere evitar un desenlace judicial que arruine para siempre su ya esmerilada reputación. Además involucra un arreglo económico. Lo mismo que apareció en el juzgado neoyorquino en el comienzo de la semana a cambio del silencio. Allí no había nombres, Ahora, está directamente implicado el príncipe Andrés.
Virginia Giuffré denuncia tres encuentros muy precisos con abusos por parte del príncipe. El primero, en el departamento londinense de Ghislaine Maxwell, la pareja de Epstein. Un segundo encuentro en el departamento de Epstein en Nueva York y finalmente en una isla que el financista tenía en el Caribe.
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Sarah Ferguson, duquesa de York y ex esposa de Andrés, en el aeropuerto de Londres con su hija, la princesa Beatrice (Foto: gentileza Daily Mail)
Un dato final...
Para terminar una semana horrible para el príncipe Andrés, el Daily Mail hizo su aporte. Publicó nada menos que 26 fotografías de la ex mujer del Duque de York, Sarah Ferguson. Está acompañada por la hija de ambos la princesa Beatriz, en la terminal 5 del aeropuerto londinense de Heathrow.
Hasta allí, ningún inconveniente. El problema es el texto que acompaña a las fotos. El Daily Mail dice que las dos mujeres llegaron de la residencia de vacaciones que tienen en los Alpes suizos. Llegaron para discutir, siempre según el diario inglés, la venta de ese inmueble que comparten con el Príncipe Andrés. Está valuado en unos US$ 20 millones.
¿El motivo de la venta? La reina Isabel II no estaría dispuesta a pagar con los gastos del bufete que defiende a su hijo. Parte del dinero de la enajenación de ese lugar enclavado en los Alpes sería para pagarle a los abogados. Otra parte, se destinaría al pago del acuerdo extrajudicial con Virginia Giuffré. Ya habría fracasado un intento de arreglo por US$ 5 millones.
Andrés, necesita más dinero y la solución estaría entre la nieve de los Alpes.