"El pueblo debe estar agradecido y feliz... No hay norteamericanos heridos en el ataque de anoche por parte del régimen iraní". La frase, pronunciada por el presidente Donald Trump, el 9 de enero, ahora es desmentida por nueva información.
"El pueblo debe estar agradecido y feliz... No hay norteamericanos heridos en el ataque de anoche por parte del régimen iraní". La frase, pronunciada por el presidente Donald Trump, el 9 de enero, ahora es desmentida por nueva información.
El vocero del comando central de las tropas de Estados Unidos, el capitán Bill Urban, informó que 11 soldados resultaron heridos tras el ataque con misiles iraníes sobre dos campos militares en Iraq.
No se dieron detalles del tipo de lesiones que sufrieron. Solo que debieron ser internados por conmociones cerebrales sufridas por efecto del bombardeo. Irán envió más de 20 misiles contra las posiciones de EE.UU. en Iraq en la noche del pasado 8 de enero.
Los soldados fueron atendidos de urgencia en las bases, pero luego debieron ser derivados a Kuwait (3 heridos) y Alemania (8 heridos).
Allí se encuentran internados en la actualidad para su tratamiento y evolución. El Pentágono también adelantó que, una vez que vuelva al servicio activo, los soldados regresarán a Iraq.
Ante las preguntas reiteradas sobre por qué el presidente dijo que no hubo víctimas y ahora reconocen 11 heridos, la explicación es que "los síntomas surgieron días después del hecho".
En tanto, por primera vez en 8 años, el ayatolá Alí Khamenei dio un sermón en un día viernes. Dijo: "En estas dos semanas hubo eventos extraordinarios. Amargos y dulces. Con lecciones que hemos aprendido".
Pero lo más curioso estuvo en otro pasaje de su sermón: El líder religioso de Irán sostuvo: "El respaldo de Dios ha permitido a este país abofetear la cara de los Estados Unidos".