Miles de personas marcharon en Francia contra el aumento del combustible y la pérdida de poder adquisitivo. La marcha terminó en una fuerte represión, con gases lacrimógenos y camiones hidrantes.

Miles de personas marcharon en Francia contra el aumento del combustible y la pérdida de poder adquisitivo. La marcha terminó en una fuerte represión, con gases lacrimógenos y camiones hidrantes.
Uno de los enfrentamientos tuvo lugar en los alrededores del Palacio presidencial del Eliseo, cuando decenas de manifestantes trataron de superar el perímetro de seguridad levantado por la Policía para evitar que los manifestantes se acercaran a la residencia del presidente, Emmanuel Macron.
El ministro del Interior, Christophe Castaner, culpó a la ultraderecha y a su líder Marine Le Pen, de haber propiciado los disturbios a través de un mensaje en la red social Twitter en la que ayer llamaban a los manifestantes a acudir a los Campos Elíseos, pese a la prohibición explícita de concentrarse en esa conocida arteria comercial de la capital.