Coronavirus

Hallazgo científico: descubren el arma secreta de los asintomáticos para derrotar al Covid-19

Un informe reveló uno de los grandes misterios durante la pandemia. El descubrimiento puede abrir el camino para nuevas vacunas contra todo tipo de coronavirus.
Roberto Adrián Maidana
por Roberto Adrián Maidana |
Las células T un arma secreta del cuerpo humano para defenderse del coronavirus (Foto: A24.com).

Las células "T" un arma secreta del cuerpo humano para defenderse del coronavirus (Foto: A24.com).

"Lo esencial es invisible a los ojos". La frase de El Principito cobra un valor diferente en la lucha contra el Covid-19 y los diferentes tipos de coronavirus gracias a un gran hallazgo científico. El cuerpo humano tiene una "arma secreta" que fue clave para la primera etapa de la pandemia, antes de la llegada de la vacuna.

Se trata de las células "T" una de las barreras del sistema inmunológico. En la universidad de South California (USC) encontraron que las personas "asintomáticas" tienen una carga especial de estas células "T", que son de un valor increíble para la salud del ser humano.

Es como si tuviéramos un cuerpo especial de soldados preparados para luchar y ganar en una guerra contra un enemigo desconocido.

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Esa primera fuerza de choque de nuestras defensas sabía cómo derrotar al Covid-19, aun cuando se trató de un nuevo invasor para nuestra salud.

Los científicos dicen que las similitudes con aspectos del virus de la gripe o influenza pudieron ser un antecedente clave. Siguiendo con la comparación, la gripe pudo ser un campo de entrenamiento contra el Covid-19 para el 20% de los infectados que se comportaron como asintomáticos.

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La revista Nature documentó como funcionó el sistema de anticuerpos en los "asintomáticos" del covid. (Foto: Nature)

La revista Nature documentó como funcionó el sistema de anticuerpos en los "asintomáticos" del covid. (Foto: Nature)

Una patrulla rápida contra un enemigo desconocido

Es necesario volver un poco a los días horribles de la pandemia para comprender la importancia de esta revelación. Cuando íbamos aprendiendo a los golpes sobre como actuaba el coronavirus, una primera buena noticia disparó líneas de investigación científica.

Muchas personas se enfermaban y un periodo corto - una semana, diez días - terminaban en terapia intensiva y morían. Al mismo tiempo, otros seguían su vida normal, sin ningún inconveniente o problema. Sin embargo, ante los controles recurrentes de PCR, esas personas "sanas" se sorprendían: eran portadores de la enfermedad de manera "asíntomática".

No tenían resfríos, fiebre, dolores en el pecho, problemas respiratorios, nada. El covid pasaba por ellos sin dejar manifestaciones evidentes. La gran pregunta de los científicos en el mundo fue por qué. ¿Qué hacía que una persona pudiera enfermar y morir y otra, ni siquiera enterarse de ser portador del Covid?

La respuesta se empezó a conocer con el tiempo. Ahora, el artículo en la revista Nature logró dar una explicación completa que es por demás alentadora.

Los seres humanos tenemos mecanismo de defensa contra microbios, virus, bacterias muy especializado que funciona básicamente así. Apelemos a una comparación con una guerra.

  • Cuando un "enemigo" penetra en el organismo un primer grupo de anticuerpos - como si fuera una guardia blindada - sale a dar la batalla en forma inmediata.
  • Según el tipo de agresión, una enfermedad leve, ese grupo de "patrulla" puede eliminar la enfermedad casi de inmediato
  • Si el enemigo es poderoso, ese primer "batallón" de anticuerpos resiste pero es superado.
  • Mientras tanto, el sistema inmunológico analiza al ejército invasor, detecta sus puntos débiles y arma la respuesta de los anticuerpos específicos.
  • Este "nuevo ejército" amoldado al agresor plantea la batalla clave. Si triunfa, la persona se recupera plenamente.
  • Esos anticuerpos generan una "memoria" en nuestro organismo. Soldados que pasan a ser "reservistas" para actuar en casos de una nueva invasión específica.

En todo ese proceso, los científicos de la universidad de South California explicaron de manera contundente el valor de las "celulas T" para hacer que el cuerpo humano se mantenga saludable pese a las enfermedades a las que se enfrenta.

Se dieron cuenta del gran valor de esas células. Gracias a otros virus, como el de la gripe, lograron encontrar la manera de estar "entrenados" contra enemigos totalmente desconocidos. No necesitaron conocerlos, en un proceso infeccioso o enfermarse para aprender a defenderse.

Ya tenían un entrenamiento capacitado para derrotar a un enemigo desconocido. Eso es lo que pasó con el Covid y el caso de los asintomáticos.

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células T en asintomáticos. Estaban preparadas para reaccionar efectivamente contra el covid. (Foto: Gentileza Scielo)

células T en asintomáticos. Estaban preparadas para reaccionar efectivamente contra el covid. (Foto: Gentileza Scielo)

El valor de las células T

Al menos el 20% de las personas que se infectaron con el coronavirus SARS-CoV-2 nunca se sintieron enfermas. En esos casos, las células T aprendieron contra el virus de la gripe, como prepararse para contrarrestar al coronavirus. Por eso, la enfermedad pasó sin que se dieran cuenta. Pero estas células hacen algo más. Guardan en la médula una "memoria" sobre el covid.

Ahí sí, de producirse una reinfección o caer por una mutación, el "comando" de las células "T" ya sabe como debe actuar para recuperar el estado de salud de la persona.

Para comprobar lo que afirman en el estudio de la revista "Nature", estudiaron a 30.000 personas que eran donantes de médula. Debían informar cualquier caso que se presentara de Covid. Hubo 1.400 personas en esa condición y más de 136 personas se detectaron como enfermos asintomáticos.

Para detectar personas con infecciones asintomáticas, los autores recurrieron a una base de datos de donantes de médula ósea e inscribieron a casi 30 000 personas. Los participantes informaron cualquier prueba positiva para SARS-CoV-2 y cualquier síntoma. De más de 1400 participantes que dieron positivo durante el estudio de 15 meses, que se realizó antes de que las vacunas estuvieran ampliamente disponibles, 136 permanecieron asintomáticos.

Con las células "T" y su variación especial, las personas están mucho mejor preparadas para resistir variaciones del coronavirus.

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los pacientes asintomáticos de Covid solo supieron que portaban la enfermedad al realizarse test de PCR. Estaban protegidos por las células "T". (Foto: Captura de TV)

los pacientes asintomáticos de Covid solo supieron que portaban la enfermedad al realizarse test de PCR. Estaban protegidos por las células "T". (Foto: Captura de TV)

HLA-B, una clave para el sistema inmunitario

Es una proteína específica que se encuentra en la superficie de los glóbulos blancos. Se trata del antígeno (HLA-B27 y otros como el B15) que ayuda al organismo en la producción de anticuerpos.

En la pandemia, se observó que los infectados asintomáticos, que luego recibieron el plan de vacunación, tenían un esquema inmunitario muy elevado contra el covid, mucho más que los que recibieron la vacuna estando sanos.

Las células "T" depositaron eses sistema de memoria en la médula ósea, listas para actuar en una nueva emergencia. Estaban mejor preparados para entrar en acción contra los invasores, incluso ante las mutaciones del virus.

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Las células "T" dejan una memoria en la médula para actuar ante futuras infecciones. (Foto: Gentileza Scielo)  

Las células "T" dejan una memoria en la médula para actuar ante futuras infecciones. (Foto: Gentileza Scielo)

Las células inmunes recuerdan

Como la aparición del Covid fue algo desconocido para el cuerpo humano, en el banco de las defensas del sistema inmunológico no estaban las armas adecuadas. Pero quienes resultaron ser asintomáticos tenían este tipo especial de "células T". De nuevo, como tener un cuerpo de élite para la defensa. Sabían de antemano como derrotar a un enemigo que jamás habían visto.

Además, dejaron en la médula ósea un banco de memoria para futuras infecciones.

El coronavirus utiliza una "espiga" para penetrar en una célula sana y verter su contenido infeccioso. Las células T, en los asintomáticos, estaban preparadas para actuar contra esa espiga y evitar que infecten a las celulas sanas.

Ahí radica la esperanza que transmite este trabajo para el futuro. Esta capacidad especial de las células T , como francotiradores precisos ante enemigos desconocidos, pueden ser la llave para aumentar la inmunidad al COVID, a nuevas variante o incluso a otros tipos de coronavirus.

Con las vacunas de ARNmensajero, el cambio gracias a la ingeniería genética hará mucho más fácil adaptar vacunas a nuevas mutaciones. Para seguir con la comparación de esta nota, será como sumarle al organismo estos batallones de élite en cuanto se los necesite.

Darle con la vacuna el elemento que los asintomáticos demostraron tener ya por sí mismos.

Los científicos creen que los resultados podrían ayudar a desarrollar vacunas COVID de próxima generación que no solo controlen la gravedad de la enfermedad, sino que también prevengan los síntomas.

Y desde este avance, lograr mejoras fundamentales en la tan ansiada búsqueda de cura para enfermedades como el cáncer. Sería como "cerrar el círculo": las vacunas de ARN mensajero comenzaron a desarrollarse en la búsqueda de una solución contra el cáncer. Ante la pandemia, se recurrió a ellas con el éxito que todos podemos disfrutar en la actualidad frente al covid.