La llegada de las personas evacuados desde Wuhan causó alarma y despertó el pánico entre los pobladores de Novi Sanzhari, en Ucrania. Allí deberán permanecer en cuarentena hasta que sean dados de alta por no ser portadores del Coronavirus.
La llegada de las personas evacuados desde Wuhan causó alarma y despertó el pánico entre los pobladores de Novi Sanzhari, en Ucrania. Allí deberán permanecer en cuarentena hasta que sean dados de alta por no ser portadores del Coronavirus.
La llegada de los evacuados, con ocho argentinos entre ellos, fue traumática. Cientos de habitantes del lugar se enfrentaron el jueves con las fuerzas de seguridad. No quieren que se queden en esa ciudad. Aunque serán alojados en un hospital militar para su control y monitoreo continuo durante dos semanas.
El gobierno de Ucrania tomó una extraña resolución para llevar calma a los habitantes de Novi Shanzari: la ministra de Salud compartirá la cuarentena con los evacuados de China.
"Estas personas son nuestros compatriotas. Vivimos en un mismo país y debemos cuidar nuestra salud", agregó.
"Voy a pasar los próximos 14 días con ellos, en el mismo edificio y las mismas condiciones. Espero que mi presencia calme a la gente de Novi Sanzhari y del resto del país", escribió la ministra Zoriana Skaletska en Facebook.
Escoltados por la policía, los autobuses con los evacuados, algunos con los cristales rotos por el impacto de piedras, lograron entrar en el recinto del centro médico.
El Ministerio de Salud precisó por su parte que ninguna persona con síntomas subió al avión. Como cuatro pasajeros (tres ucranianos y una kazaja) tuvieron fiebre al descender del barco en Yokohama, no se les permitió embarcar rumbo a Ucrania.
Ningún caso de coronavirus se registró en Ucrania hasta el momento.