El hecho ocurrió poco después de que Irán atacará dos bases estadounidense cerca de Bagdad, en represalia por el asesinato del general Qasem Soleimaní, cometido por Estados Unidos con drones selectivos, el pasado 3 de enero.
El vuelo PS752 de un Boeing 737-800 pertenecía a la compañía Ucrania International Airlines. Previamente, Irán había rechazado su responsabilidad en en este hecho.
En un comunicado, Rohani lamentó la muerte de tantas "personas inocentes, debido a errores humanos y disparos equivocados" y señaló que "este doloroso accidente no es algo que pueda pasarse por alto fácilmente".
"Se necesita más investigación para identificar todas las causas y raíces de esta tragedia y enjuiciar a los responsables de este error imperdonable", dijo el presidente iraní, según la BBC de Londres y la agencia EFE.
Rohani dijo que es necesario adoptar medidas para "abordar las debilidades de los sistemas de defensa del país para garantizar que tal desastre nunca se repita", y también culpó en cierto modo a Estados Unidos de la tragedia por sus "amenazas e intimidaciones".