Israel impidió la Misa de Domingo de Ramos en el Santo Sepulcro y disparó una polémica internacional
La medida, tomada unilateralmente en medio del conflicto con Irán, despertó una oleada de críticas de todo el mundo. Desde el presidente francés Macron hasta la premier Italiana Meloni. Israel reconoció su error con una prohibición que no se veía en siglos.
Por primera vez en siglos, la policía - de Israel - impidió que el cardenal pudiera ingresar al lugar en donde la tradición dice que estuvo durante tres días el cuerpo de Jesús luego de ser crucificado.
Es una de las misas más importantes del año para el culto católico en particular y el cristianismo en general. Especialmente en ese lugar sagrado. Sin embargo, la policía israelí le impidió el paso, alegando "razones de seguridad" por posibles impactos de misiles de la guerra con Irán.
La insólita situación causó indignación en todo el mundo. Finalmente, el gobierno Israelí dio marcha atrás con la medida, pero con limitaciones.
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Hasta el propio Ministerio de Asuntos Exteriores palestino, en X, ha calificado el suceso de "un crimen que afecta tanto al mundo cristiano como al islámico" y que "requiere una intervención internacional urgente".
También llegaron palabras de condena por la decisión de la policía israelí por parte del presidente francés Emmanuel Macron en X. En su publicación, aseguró su pleno apoyo a los representantes cristianos y recordó «el preocupante aumento de las violaciones del estatus de los lugares sagrados en Jerusalén».
El embajador estadounidense en Israel, un aliado incondicional de ese país, Mike Huckabee, se refirió en las redes sociales a una "injerencia excesiva".
En Italia ha tenido una gran repercusión lo ocurrido. La primera ministra Giorgia Meloni ha expresado la solidaridad del Gobierno italiano con el cardenal Pizzaballa: "El Santo Sepulcro de Jerusalén es un lugar sagrado para la cristiandad y debe preservarse y protegerse para la celebración de los ritos sagrados. Impedir el acceso al mismo constituye una ofensa no solo para los creyentes, sino para toda comunidad que reconozca la libertad religiosa".
El presidente israelí aclaró que había llamado por teléfono al cardenal Pierbattista Pizzaballa, subrayando que la decisión se había tomado por razones de seguridad y por la amenaza de ataques con misiles por parte de Irán.
El cardenal Pizzaballa es uno de los purpurados más importantes de la Iglesia Católica. Su nombre fue incluido entre los papables tras la muerte de Francisco.
Santo Sepulcro: rechazo por una medida extrema del gobierno de Netanyahu
Israel intentó este lunes apagar el incendio diplomático y religioso que se encendió negarle el ingreso a él y al franciscano Francesco Ielpo ingresar a la basílica ubicada en el sector cristiano de Jerusalén.
La crisis, que el domingo había escalado con denuncias de la Iglesia, repudios internacionales y una fuerte repercusión política, empezó a descomprimirse recién con una doble señal desde el poder israelí: primero, un mensaje del presidente Isaac Herzog, que habló de un “profundo dolor” por el episodio y reveló que se había comunicado con Pizzaballa.
Después, una promesa del primer ministro Benjamin Netanyahu, que aseguró que se estaba terminando de diseñar un plan para que los líderes cristianos pudieran volver a rezar en el lugar santo en los próximos días.
Este lunes por la mañana, el alivio quedó formalizado. El Patriarcado Latino de Jerusalén y la Custodia de Tierra Santa confirmaron que la situación había sido “abordada y resuelta” en coordinación con las autoridades israelíes. Según el comunicado, ya fue garantizado el acceso de los representantes de las Iglesias para las liturgias de Semana Santa y las celebraciones de Pascua en el Santo Sepulcro.
inglesia del Santo Sepulcro
En Pascua, la basílica del Santo Sepulcro estará habilitada para celebrar la misa más importante del año para la fe cristiana. (Foto: A24.com)
La corrección política llegó, pero el daño ya estaba hecho
Todo había comenzado el domingo 29 de marzo, cuando la policía israelí bloqueó el paso de Pizzaballa - papable en la sucesión de Francisco - y de Ielpo - custodio de Tierra Santa - mientras se dirigían a celebrar la misa de Domingo de Ramos. Lo que volvió más delicado el caso fue un detalle central: no se trataba de una gran procesión pública, sino de una celebración privada y reducida, organizada justamente para adaptarse a las restricciones de seguridad impuestas por la guerra.
Pero no siquiera ese "carácter especial" por la guerra, detuvo a los uniformados: a ambos prelados se les impidió celebrar misa en el lugar en donde estuvo Jesús muerto, una vez descendido de la cruz.
La reacción de la Iglesia fue durísima. En una nota conjunta, el Patriarcado y la Custodia calificaron la decisión como “claramente irrazonable”, “gravemente desproporcionada” y contraria a la libertad de culto y al histórico status quo que regula los lugares santos de Jerusalén. Y fue ahí donde apareció la frase que más impacto tuvo: “Es la primera vez en siglos” que a los jefes de la Iglesia en Tierra Santa se les impide celebrar la misa de Domingo de Ramos en el Santo Sepulcro.
No fue una frase menor sino especialmente elegida. Porque no se refiere a cualquier restricción o cierre por seguridad, sino a algo mucho más puntual y sensible: frenar el acceso de las máximas autoridades católicas locales al lugar más sagrado del cristianismo en uno de los días más simbólicos del calendario litúrgico.
Pizzaballa, luego de ese primer reclamo, eligió bajar el tono. En declaraciones a Tv2000, habló de un “malentendido” y evitó profundizar la confrontación. Dijo que “nunca había pasado”, pero también aclaró que no hubo violencia ni forcejeos y que todo transcurrió de manera “educada”. Incluso recordó el contexto: la guerra, el miedo y una Jerusalén bajo máxima tensión.
Aun así, el episodio ya había cruzado fronteras. Hubo condenas del gobierno palestino, de Emmanuel Macron, de Pedro Sánchez, del embajador estadounidense Mike Huckabee y también del gobierno italiano. Giorgia Meloni habló directamente de una ofensa a la libertad religiosa, mientras Antonio Tajani, vice primer ministro italiano, convocó al embajador israelí en Roma para pedir explicaciones.
La tensión inmediata bajó. Pero el mensaje quedó flotando: cuando hasta el Santo Sepulcro entra en la lógica del conflicto, Jerusalén deja de ser solo un frente militar. Esto muestra otra de las notas características de esta guerra en su quinta semana: dos hojas de ruta diferente.
tension diplomática
La prensa vaticana destaca que el tema del Santo Sepulcro provocó una tensión importante entre El Vaticano e Israel. (Foto: Gentileza PL)
El Santo Sepulcro: entre los planes de Trump y de Netanyahu
Cada mandatario tiene intereses diferentes en esta guerra. En Washington, cada vez son más las voces que apuntan a una suerte de "control" o "convencimiento" de parte de Netanyahu para el ataque norteamericano a Irán. Siempre está la amenaza de "rearmar el plan nuclear que los lleve a una bomba atómica".
Pero hay datos que faltan en esa narrativa. Cuando en junio de 2025, EE.UU. atacó con misiles sofisticados el búnker subterráneo iraní - el corazón de su desarrollo atómico- se dijo que el daño había sido total. Apenas 8 meses más tarde, EE.UU. e Israel volvieron a atacar, como si en poco más de medio año, Irán hubiese recuperado el terreno perdido por los daños de los bombardeos.
Israel, al mismo tiempo, no solo celebró haber matado al líder iraní, Ali Khamenei. En estas 5 semanas ha quedado claro los dos caminos: uno para Washington y el otro para Tel Aviv (porque Israel declaró a Jerusalén como capital, pero eso no es aceptado por las Naciones Unidas).
Trump, como con Venezuela, está más interesado en el petróleo que con un "cambio de régimen". Lo nombra como un beneficio colateral, pero ni siquiera en el final de ese cambo de régimen, apareció jamás la palabra democracia en sus discursos, conferencias de prensa o mensajes por su red social. De hecho, quiere una coalición para abrir el paso en Ormuz y mientras tanto, dice que dialoga con autoridades iraníes que jamás identifica.
Israel, en cambio, va por desmantelar lo que quede del plan nuclear de Teherán y especialmente, por sus líderes. Como hizo en la Franja de Gaza con Hamas. En ese ámbito de "seguridad extrema", celebrar misa el "domingo de Ramos" en el Santo Sepulcro, parecía peligroso. 7
Pero algo cambió: el próximo domingo de Pascua, el cardenal y patriarca de Jerusalén celebrará la misa más importante para los católicos en el Santo Sepulcro.
El nuevo testamento dice Juan 20:17, relata que Jesús resucitado le dice a María Magdalena a las puertas del Santo sepulcro que ya no tenía la roca que bloqueaba su ingreso: “No me retengas - le dijo Jesús - porque todavía no he vuelto al Padre. Ve más bien a mis hermanos y diles: ‘Vuelvo a mi Padre, que es Padre de ustedes; a mi Dios, que es Dios de ustedes´". La policía actual- trasladada en el tiempo - lo habría impedido.