No obstante, los medios de prensa brasileños dicen que en una reunión con su Gabinete, el pasado 22 de abril, Bolsonaro negó enfáticamente que fuera a permitir la divulgación pública de sus exámenes.
El presidente se ampara en el respeto a la intimidad, la vida privada y el derecho a la honra. Bolsonaro reclama el secreto apoyado en las leyes que protegen el acceso a información privada personalísima.
Pero la salud del presidente es una cuestión de interés público. Por eso, la causa está nada menos que en manos del Supremo Tribunal de Justicia (STF). Allí, Ricardo Lewandowski, el ministro del máximo tribunal, lleva la causa antes de ponerla en consideración del pleno.
Pero esa reunión del 22 de abril es clave por otra cuestión. Fue la última en la que participó Sergio Moro como ministro de Seguridad. El encuentro quedó grabado. Se asegura que allí también se registró la presión de Bolsonaro para cambiar al jefe de la Policía Federal, organismo que tiene estabilidad constitucional.
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Sergio Moro, de ministro a rival de Bolsonaro (foto: AFP)
Sergio Moro, de ministro a rival de Bolsonaro (Foto: AFP).
A partir de ahí es que se abrió una causa judicial contra el presidente por esta "presión" para influir en un organismo colaborador de la Justicia. Una acusación que sería aún más grave, a tal punto que permitiría iniciar un proceso de impeachment contra Bolsonaro.