Según el funcionario, Estados Unidos realiza pruebas para eventuales armas químicas en las plantas biológicas que ayudó a desarrollar en Ucrania. Para ello, abusa de "lagunas" que existen en los contratos y los controles para la manipulación de este tipo de productos. Rusia dice que con esos artilugios, los Estados Unidos manejan esas fábricas en territorio ucraniano a voluntad para elaborar armas biológicas.
laboratorios.jpg
El Kremlin acusa a Estados Unidos de manipular laboratorios biológicos en ex repúblicas soviéticas (Foto: RT)
Una "industria" ramificada
La acusación de Moscú dice que el centro de operaciones está en la capital de Ucrania, pero que el pentágono también desarrolla esta tarea que viola tratados internacionales en otros puntos del país que preside Volodimir Zelenski. En concreto, especifican a Járkov y Lvov. Pero también aparecen ciudades de otros países como Azerbaiyán, Moldavia,y Georgia (la patria de Stalin).
También se especifica que gran parte del desarrollo de esas plantas están vinculadas a agentes potenciales de armas biológicas (peste, tularemia) y agentes patógenos de infecciones de importancia económica (cepa patógena de gripe aviar, peste porcina africana).
laboratorios ucranianos.jpg
La puerta de ingreso de uno de los laboratorios de Ucrania señalados por el ministerio de Defensa ruso (Foto: RT)
Enfermos psiquiátricos y drones
Una de las acusaciones más graves del trabajo es la parte en la señala que los Estados Unidos habrían realizado experimentos con "personas con inestabilidad mental fueron seleccionadas para los experimentos de acuerdo con su edad, nacionalidad y estado inmunológico". Sin embargo, el vocero ruso, Kirillov, dijo que la información correspondiente sobre las pruebas no fue ingresada en la base de datos del hospital.
En algo, las acusaciones sobre estas armas químicas coinciden. También el ministerio de defensa ruso dice que las tropas encontraron drones norteamericanos cargados agentes químicos listos para ser utilizados como armas.
Pese a todas estos documentos que presentó el ministerio de defensa rusa, los laboratorios cuestionados de Ucrania y los demás países, fueron investigados y no se ha encontrado ninguna evidencia - ni en organismos internacionales, ni en los medios que realizaron pesquisas periodísticas - de la veracidad de esas acusaciones.