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La vida de David, Robert y Eddy

La historia de los trillizos que fueron separados al nacer para un macabro experimento

Una agencia de adopciones los entregó a tres familias distintas. Crecieron en un radio de 160 kilómetros de distancia y lograron encontrarse después de 19 años. Los trillizos fueron investigados por un psicoanalista de cómo influye la genética cuando crecen en ambientes diferentes.
06 de octubre de 2021 - 13:42
La historia de los trillizos que fueron separados al nacer para un macabro experimento

Al conocerse, los tres se dieron cuenta de que se movían igual. 

Solo crecieron con la única certeza de que habían sido adoptados. Es la historia de tres hermanos que nacieron en los suburbios de Nueva York, en julio de 1961. Sus nombres: David Kellman, Robert “Bobby” Shafran y Eddy Galland. Sin embargo, hasta los 19 años, ninguno supo de la existencia del otro.

Fueron separados al nacer y entregados en adopción a tres familias distintas. El motivo era hacer un experimento social secreto, del cual los hermanos recién se enteraron mucho tiempo después de conocerse. Cuando fueron adoptados, ni la familia ni los tres chicos sabían que tenían otros hermanos. Y así vivieron y así crecieron en un radio de 160 kilómetros de distancia.

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Fueron separados al nacer y entregados en adopción a tres familias distintas.

Hasta que un buen día, se enteraron de la verdad y ahí comenzaron la construcción de una nueva vida. Fue a los 19 años, cuando Robert Shafran asistió demasiado nervioso a su primer día de clases en la Universidad. Y tenía motivos para continuar con ese nerviosismo. El no lograba entender ni comprender cómo podían confundirlo con otro estudiante llamado Eddy Galland.

Fueron semanas en las que Robert vivió atormentado por esa confusión. Hasta que se animó y decidió contactarlo para saber qué estaba pasando. Ahí fue cuando descubrió el cruel secreto que se escondía detrás de esa perplejidad.

“Yo estaba nervioso. Nunca había sido alguien popular. Entonces, empecé a caminar buscando mi habitación y mucha gente se me empezó a acercar y a preguntarme cómo estaba. Todos eran muy amigables y se desvivían por serlo”, recordó años más tarde Robert.

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Las declaraciones las realizó en el documental que se estrenó en 2018 llamado Three Identical Strangers (Tres idénticos desconocidos, en español), que actualmente está disponible en Netflix. Allí se cuenta el experimento y la efectividad de los resultados de la investigación que quisieron hacer con sus vidas. “Cuando me la contaron, supe que esta era la mejor historia que había escuchado”, llegó a decir Tim Wardle, director del Documental.

El día que se conocieron los hermanos

“El mundo desapareció y quedamos solo Eddy y yo. Sus ojos eran mis ojos y mis ojos eran los suyos. Era verdad", confesaría Robert al verlo a Eddy. Pero faltaba el último hermano, David Kellman. Era la tercera pieza de un rompecabezas que estaba cada día más cerca de completarse.

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La historia de vida que llegó a las manos de David Kellman, el otro hermano que faltaba.

Gracias a una amplia historia de vida que se publicó en el diario Newsday, que fue replicada por diferentes medios y llegó hasta a las manos de David Kellman. El panorama ya comenzaba a aclararse. Los tres hermanos estaban cada vez más cerca de unirse de nuevo. Esa mañana David se levantó y vio una foto de dos estudiantes idénticos a él en el diario. Leyó con atención la historia y de cómo se conocieron por primera vez. De inmediato, David pensó: "Todo era nuevo, todo era celebración”.

Todo sintonizaba, se trataba del mismo hospital, de la misma agencia de adopción y de la misma fecha de nacimiento. “Era imposible que no fuéramos hermanos. Por primera vez nadábamos juntos en el océano o nos subíamos a una montaña rusa", dijo David, en relación a las primeras aventuras que tuvieron juntos los hermanos.

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Los trillizos se convirtieron en un fenómeno mediático.

Los trillizos llegaron a comportarse como unos verdaderos niños durante sus primeros encuentros. Si uno se movía, el otro hacía el mismo movimiento, como si fuera un espejo. La infancia que no habían tenido juntos marcaría una huella en ellos imposible de borrar. De esta manera, se convirtieron en un fenómeno mediático que llegó a límites impensados. Hasta aparecieron en varios programas de televisión y también en una película "Buscando a Susan desesperadamente", en la que actuaba Madonna.

El cruel experimento que realizaron con los trillizos

Después de varias investigaciones para saber por qué habían sido separados, salió la verdadera información de que los chicos formaron parte de un oscuro experimento social tramado secretamente.

Se trata de Louise Wise Services, una agencia de adopciones muy prestigiosa entre la colectividad judía neoyorquina. Esa agencia ya no existe. Pero en ese momento, le asignó una familia distinta a cada recién nacido para que formaran parte de un estudio desarrollado por el Child Development Center, organismo que más tarde se fusionó con la organización Jewish Board, una agencia de servicio social.

Los padres adoptivos de los trillizos cuestionaron lo que había ocurrido. Todo sucedió en medio de la alegría del reencuentro. Una tristeza los invadió y cuando exigieron respuestas a la agencia, les dijeron que los bebés habían sido separados por su bien, ya que consideraron que era demasiado difícil que alguien quisiera adoptarlos a todos. Las tres familias adoptantes sabían que los chicos eran hermanos, pero seguían sin comprender el verdadero motivo del porqué no los habían dado en adopción a los tres juntos.

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Cuando fueron separados, un grupo de científicos visitaban a los hermanos con el objetivo de hacerles diferentes pruebas de inteligencia y de personalidad.

Ahí aparece en escena Peter Neubauer, el psicoanalista que estaba cargo en esos años del Child Development Center, y fue quien llevó adelante el estudio con un objetivo: investigar de qué manera influye la genética y la crianza en el desarrollo de las personas cuando crecen en ambientes socioeconómicos muy distintos.

Parte del trabajo de Neubauer consistía en hacer un seguimiento periódico de los tres chicos a través de los años. Cuando los hermanos se enteraron del experimento, calificaron la actitud de Neubauer como "cruel" y hasta llegaron a compararlo con los nazis.

"Me siguieron cuando era bebé, cuando era niño, y un día le dije a mi madre que no me gustaba que esas personas fueran a hacerme preguntas", reveló Robert. Y agregó: "No sé por qué decidieron hacer esto, no puedo verlo como algo humano. No puedes jugar con las vidas humanas. Teníamos que estar juntos y nos separaron por motivos científicos".

Cada mes, Neubauer y un grupo de científicos visitaban a los hermanos con el objetivo de hacerles diferentes pruebas de inteligencia y de personalidad. Incluso les hacían preguntas y los grababan. “Cada vez que venían, me filmaban”, recordó David.

Aunque se desconoce el verdadero motivo, Eddy, el hermano que más los unía, se suicidó en 1995 y esa muerte los devastó. En la memoria emotiva de Robert se aloja ese pensamiento sobre el triste final de su hermano: “Cien veces me pregunté por qué Eddy y no yo. Ojalá hubiera sido yo”.

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Los tres hasta llegaron a armar su propio restaurante, al que bautizaron Triplets.

“Fuimos tratados como ratas de laboratorio. Que fuéramos iguales no significa que la biología marcara nuestro destino. Lo que nos definió fue la crianza”, llegó a lamentar Robert en el documental.

La personalidad de los hermanos

“Somos iguales, las personalidades son iguales, los gestos, la forma de hablar…”. Todo eso confesaban los tres en cada programa televisivo al que eran invitados para contar su historia. Era una verdadera aventura mediática. Pero con el tiempo descubrieron que no eran tan semejantes como parecía.

Robert era el más sensible y pensante. Eddy era el más inestable emocionalmente. Y David el más extrovertido. Y esas diferencias de carácter hicieron tambalear el negocio familiar que emprendieron. Los tres hasta llegaron a armar su propio restaurante, al que por supuesto llamaron Triplets, que atrajo a cientos de turistas y llegó a facturar un millón de dólares en el primer año. Pero un día Robert dejó la sociedad y sus hermanos se sintieron traicionados.

Solo se involucraron en poder llegar a encontrar a su madre biológica, a quien lograron conocerla en un café y ahí pudieron comprender que los tuvo de soltera cuando era muy chica y que siempre había tenido problemas con el alcohol.

Robert y David todavía no tienen la respuesta a todo lo vivido. Ellos consideran que lejos estuvieron de participar de un experimento, sino víctimas. Los dos demandaron a la agencia encargada de las adopciones. En 2008, el doctor Neubaur falleció a los 94 años y nunca se llegó a conocer los resultados de su investigación. El material descansa en la Universidad de Yale y está embargado hasta 2066.

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