De quién es una isla brasileña

La insólita polémica que enfrenta a Flávio Bolsonaro con un referente de la selección brasileña

El jugador dice que con el esfuerzo de su trabajo como futbolista gastó 10 millones de reales, casi dos millones de dólares en 2022 para comprar una isla cera ce Angras do Reis y que la perdió porque la intervención de Flavio Bolsonaro hizo aparecer mágicamente a otro propietario.

por Roberto Adrián Maidana | 23 de octubre de 2026 - 12:13
La insólita polémica que enfrenta a Flávio Bolsonaro con un referente de la selección brasileña

Un jugador brasileño dice que Flavio Bolsonaro impidió que pudiera comprar una isla cerca de Río de Janeiro. (Foto: A24.com)

"Compre la isla con el dinero que gané con el sudor de mi trabajo y ha pasado el tiempo y jamás me dieron una devolución". El que se queja amargamente no es otro que Richarlison, el delantero de la selección brasileña y actualmente en el Tottenham de Inglaterra. Y el blanco de su queja no es otro que el senador Flávio Bolsonaro, quien aspira a ser el próximo presidente brasileño.

Richarlison argumenta que compró esa isla, cerca de Angras do Reis, al sur de Río de Janeiro, en el año 2022. Fue jugador de Vasco da Gama y de Fluminense en la ciudad Carioca. Y vio esa isla como una suerte de refugio y paraíso cerca de la ciudad en que deslumbraba como jugador.

Una compra directa que se complicó legalmente

El jugador argumenta que compró la isla en una negociación directa y rápida con su propietario. Acordaron el precio y lo pagó: unos 10 millones de reales, que al cambio de 2022 equivalían a casi dos millones de dólares. El vendedor fue un tal Antonio Marcos Pereira Silva, quien realizó la operación a través de Sport 70, una empresa ligada al futbolista.

Richarlison dice que llegó a vivir allí hasta que un día comenzaron los problemas: le reclamaban por ocupar una casa que no era de él, que jamás había comprado y que, además, tenía otro dueño, poderoso.

La casa en litigio con un personaje muy importante en Brasil

El demandante era otra empresa, llamada WT, administradora de Inmuebles. Su dueño, Willer Tomaz, es allegado y colaborador de Flávio Bolsonaro. Tomaz dijo que su empresa había comprado la misma isla a otra compañía, de nombre M Locadora. Por lo tanto, se desató de inmediato una disputa legal. En primera instancia intervino el Tribunal de Justicia de Río de Janeiro (TJRJ). Pese a las presentaciones de Richarlison, la Justicia falló a favor de la otra parte.

En realidad, en el registro de propiedades, esa isla no figuraba a nombre de Pereira Silva. Es decir, Richarlison pagó efectivamente, pero lo estafaron: el vendedor no era el dueño legítimo. El jugador apeló y entonces intervino el Superior Tribunal de Justicia de Brasil, junto con alguien más.

Un fallo nada salomónico y con un Bolsonaro en el medio

El máximo tribunal de Brasil mantuvo la sentencia inicial. La isla era de M Locadora y, por consiguiente, el comprador, WT (de Willer Tomaz), era el legítimo dueño. Richarlison, engañado, quedó afuera.

El jugador asegura que existe un vínculo estrecho entre Tomaz y Bolsonaro, aunque no puede probar que el empresario sea un testaferro. La relación entre Flávio Bolsonaro y Willer Tomaz es de amistad personal, y el vínculo entre ambos quedó expuesto en la disputa por la mansión de Ilha Comprida, en Angra dos Reis.

Además, el senador Bolsonaro fue visto varias veces en la isla de la discordia. La primera visita documentada a la propiedad ocurrió en julio de 2020, antes de que Tomaz iniciara su ofensiva judicial por la posesión del inmueble.

Flávio llegó a Angra dos Reis junto con su esposa, Fernanda Bolsonaro, y el entonces ministro Tarcísio de Freitas para participar en un acto relacionado con las obras del aeropuerto local. Invitado por el entonces senador Wilder Morais, visitó la mansión y quedó impresionado por sus características. El empresario Antônio Marcos Pereira Silva todavía negociaba la venta del inmueble a la empresa vinculada a Richarlison. Flávio incluso publicó imágenes aéreas tomadas con un dron.

El 1° de enero de 2021, volvió con Willer Tomaz. Regresó en una lancha acompañado por el empresario, que quería conocer la propiedad. Pereira Silva les explicó que ya había negociado la venta y que no podía autorizarles la visita porque el inmueble ya no estaba bajo su posesión. El senador fue convocado como testigo en la disputa por la posesión de la mansión. En noviembre de ese año, negó tener relación con el conflicto y sostuvo que no tenía nada que ver con el inmueble.

¿Flávio quería comprar la isla?

Sí, según el relato de Richarlison publicado por UOL el 19 de octubre de 2026, el futbolista recibió ofertas por la propiedad, incluida una de Flávio, pero afirma que no aceptó venderla. Esa es la versión del jugador y no constituye, por sí sola, una prueba de que Flávio haya participado en la posterior transferencia de la posesión.

Pero ya pasaron cuatro años y Tomaz sigue siendo el poseedor de la isla, mientras Richarlison reclama sin suerte. Ya no lucha por conservar la propiedad, sino por recuperar los casi dos millones de dólares que pagó por ella.

La propiedad se llama Ilha Comprida. En portugués, significa "isla larga". Tal como quedaron las finanzas del futbolista, se encuentra atrapado en una lucha legal en la que siempre parece estar "impedido", como se denomina en portugués al "fuera de juego".

En pocas palabras

  • Polémica compra: El futbolista Richarlison reclama una isla comprada en 2022 por unos 2 millones de dólares.
  • Intervención política: La disputa legal involucra a Willer Tomaz, colaborador del senador Flávio Bolsonaro.
  • Pérdida económica: Richarlison busca recuperar el dinero invertido tras fallos judiciales adversos.
Resumen generado por Thinkindot AI
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