Los talibanes, asegura la población afgana, implantarán una radical interpretación de la sharía, la ley islámica, que contempla duros castigos.
La norma islámica contempla un castigo de 100 latigazos en público para quien tenga relaciones sexuales y no esté casado, ya sea varón o mujer. Sin embargo, quien haya contraído matrimonio y cometido adulterio puede ser apedreado hasta la muerte.
A todas estos castigos y prohibiciones se le suman otras que tienen que ver con las tradiciones o la moral para poner fin a las influencias de Occidente, como prohibir la televisión, la música o el cine, que son sustituidos por elementos culturales destinados al adoctrinamiento religioso.
“No se puede dejar sin educación a millones de personas”. Si las mujeres “vuelven a estar detrás de los muros y no pueden salir tanto, al menos ahora pueden educar a sus primos y a sus vecinos y a sus propios hijos de una forma que no podía ocurrir hace 25 años”, dijo Marianne O’Grady, directora adjunta de la organización CARE International en Kabul.
"Tenemos miedo de vivir en esta ciudad y estamos tratando de huir de Kabul. Como serví en el ejército, perdí mi trabajo, y es peligroso para mí vivir aquí porque los talibanes me atacarán", aseguró Ahmad Sekib, de 25 años, según citó la agencia de noticias Télam.