Ese mensaje marca una continuidad con el legado de Francisco. El nuevo papa remarcó su cercanía con el papa fallecido recientemente tras una doble neumonía. “Todavía tenemos en nuestros oídos esa voz débil, pero siempre valiente, del papa Francisco”, expresó con emoción. En homenaje, pidió autorización para repetir la bendición que su antecesor pronunció en su última aparición pública: "Dios nos ama, Dios ama a todos, y el mal no prevalecerá. Estamos en manos de Dios".
La tercera señal de su estilo de gobierno se manifestó en la vestimenta. A diferencia del enfoque austero que caracterizó al papa Francisco desde su elección en 2013, León XIV eligió lucir un atuendo más tradicional, incorporando una capa roja sobre la clásica sotana blanca. Si bien mantiene la sobriedad que marcó los últimos años del papado, esta elección visual sugiere una voluntad de recuperar ciertos elementos ceremoniales y simbólicos del rol pontificio.
Con estos gestos iniciales —el nombre elegido, el mensaje de paz y su presentación pública— León XIV comienza a delinear los ejes de su pontificado: justicia social, continuidad espiritual y una identidad propia que busca diálogo entre la tradición y el presente.