Este anuncio descolocó a sus propios colaboradores. Si Bolsonaro va bien en este tiempo entre elecciones, para qué traer un tema polémico que siempre suscita debate y puede - llegado el caso - hacer repensar un voto. Justo cuando el candidato de la extrema derecha no necesita perder ninguno, sino al contrario, seguir sumando.
Tras los primeros debates que levantó su promesa, le dio un elemento más acotado: habló de una reforma del Poder Judicial, la baja de la edad de imputabilidad penal, el fin de la reelección, modificaciones a la reforma tributaria aprobada durante el gobierno de Lula y una reforma política.
Pero no fue suficiente ante el temor de "perder votos que aún no tiene" para el balotaje. En las últimas horas, ya no habla tan directamente de una profunda reforma de la Carta Magna. Sólo se trataría de introducir enmiendas puntuales en ese texto que ordena el funcionamiento del país.
Lula da Silva, sacudido porque no esperaba llegar segundo en las elecciones del domingo, encontró un elemento de donde "construir un contraataque".
"El presidente Lula tiene el coraje de encarar y proponer los cambios que Brasil necesita con diálogo, democracia y participación de la sociedad y no hace falta modificar a la Constitución", dijo Edinho silva, presidente del Partido de los Trabajadores (PT), el partido de Lula y diputado electo. Una propuesta ambiciosa de Flávio Bolsonaro, tal vez en el momento inadecuado.
Reformar la constitución:¿en el mejor momento para anunciarlo?
No son pocos los que dentro del Partido Liberal y los colaboradores cercanos al senador Flávio Bolsonaro y este es el mejor momento para semejante propuesta. Modificar la Carta Magna, siempre produce un movimiento político y en la opinión pública. Los asesores algún impacto tuvieron porque en solo 24 horas, la propuesta se morigeró.
Bolsonaro se vio obligado a explicar las declaraciones del día anterior. Citó como ejemplos de reformas constitucionales la reducción de la edad de responsabilidad penal, la reforma del Poder Judicial, la reforma política, una revisión de la reforma tributaria y el fin de la reelección presidencial. Tan solo 24 horas antes, habló de algo tan ambicioso y difícil de determinar como "democratizar a la Carta Magna". Ahora se habla de enmiendas, algo mucho más modesto para aquietar las aguas en plena campaña.
Lula da Silva tiene sus propios problemas