Mientras rezaba, escuchó los gritos de Brian Clark, un ejecutivo que había decidido bajar por la única escalera que seguía transitable. Clark escuchó sus pedidos de auxilio, atravesó los restos de la oficina y logró rescatarlo. Juntos descendieron los 81 pisos y lograron salir antes del derrumbe y son unos de los pocos que lograron bajar y llegar al suelo con vida tras las tremendas explosiones que hicieron colapsar a ambas torres, símbolo de la ciudad de Nueva York.
Otra historia fue la de Bill Dacunto, que se salvó casi por casualidad. Trabajaba en el piso 88 de la Torre Norte, pero esa mañana había bajado para participar de un desayuno laboral. El restaurante estaba lleno y no pudo sentarse en el lugar habitual, debajo de un techo de cristal. Cuando el primer avión impactó, esa estructura se desplomó. Dacunto logró salir y, desde la calle, presenció el segundo ataque. Años después confesó que sobrevivir le provocó una profunda culpa por la muerte de sus compañeros.
Los relatos de los sobrevivientes cobran más fuerza en las fechas "redondas" de los aniversarios, como este, el número 25. El atentado es imposible de olvidar y desde entonces, el mundo tiene heridas y situaciones que certifican que desde el 11 de septiembre de 2001, ya nada fue igual a nivel global.
Los sobrevivientes al día que cambió al mundo